El Govern balear se compromete a eliminar la mayor parte de los enlaces (rotondas aéreas o intersecciones a distinto nivel) previstas en el proyecto de la autovía de Sant Antoni. En su lugar, tal como reclama el Consell Insular en sus alegaciones, se instalarán rotondas a nivel o bien pasos superiores (pasarelas aéreas perpendiculares a la carretera) que permitan el cambio de sentido. Así, según fuentes del Consell, lo acordaron ayer el director general de Carreteras, Carlos Jover, la consellera insular de Carreteras, Stella Matutes, y el alcalde de Sant Antoni y conseller de Presidencia y Relaciones Institucionales, José Sala.
El Govern plasmará ahora sobre los planos los cambios previstos. De la misma manera, según pudo saber este periódico, el director general de Carreteras también accedió a modificar el enlace de can Mosson (a la altura de los bomberos y la discoteca Amnesia), ubicado en el proyecto inicial en un margen del trazado de la vía. El Consell considera que este enlace, con forma de sifón, es demasiado enrevesado y ocupa demasiado terreno. El Consell propone, por ejemplo, la construcción de un paso elevado en este tramo de la vía que garantice la libre circulación del parque de bomberos.
Otro de los asuntos que el Govern seguramente modificará es el vial de servicio de acceso a Sant Rafel, que es demasiado largo. Las alegaciones presentadas por el Consell reclaman la eliminación de prácticamente todos los enlaces (can Negre, can Mosson, can Parentona, can Tomàs y Benimussa). Para cada caso, propone una rotonda en superficie o bien un paso elevado. «No se pueden cambiar todos los enlaces sólo por rotondas en superficie porque habría una cada pocos metros», justifican las fuentes del Consell consultadas por este periódico.
La supresión de viales de servicio y la eliminación del tercer carril en el interior del túnel de Sant Rafel son otras de las peticiones formuladas por el Consell y que parece ser, tal como transcurrió la reunión de ayer, aparecerán en la próxima versión del proyecto. Por su parte, un pequeño grupo de 'antiautopistas' se reunió a media mañana en la puerta del Consell para recibir con pancartas la llegada del director general de Carreteras, aunque no llegaron ni a verlo.