Bernat Joan i Marí, Teresa Riera Madurell y Antonio López-Istúriz White. Tres europarlamentarios por Baleares. ER, PSOE y PP. Tres formas de trabajar, opiniones distintas pero que tienen en común que representan al Estado español, aunque, como es lógico, desde una óptica insular importantísima para que Europa avance de una manera equilibrada consciente de las peculiaridades de cada territorio.
El más próximo a nosotros es, lógicamente, Bernat Joan i Marí, que hace poco protagonizó una anécdota que ha recorrido el continente al dirigirse a la Cámara en alemán y ser reprendido por la presidencia, ocupada en ese momento por un eurodiputado portugués, que pensaba que estaba ante un acto de reivindicación del catalán y que asumió que ésa era la lengua que el ibicenco estaba utilizando. «Fue gracioso. Hay una minoría de diputados que no podemos utilizar nuestra lengua en el Parlamento europeo, y de esta minoría, la mayoría somos los catalanoparlantes. O sea, que en gran parte es un problema de la lengua catalana. En una de mis primeras intervenciones quise poner de manifiesto que ERC no puede dar el sí a la Constitución europea siempre que no se considere al catalán lingüística y culturalmente. Hice media intervención en catalán que traduje al inglés. Como Borrell pensó que haría una nueva intervención, también en catalán, se levantó y se fue advirtiéndoselo al que queda de presidente, el vicepresidente portugués, Antonio Costa. Pienso que le debió decir: «El que va a hablar lo hará en catalán, así que corte, porque el catalán no es lengua oficial del Parlamento europeo». Tenía previsto hacer toda la intervención en alemán, como así hizo, diciendo: «Haciendo caso al señor Borrell, no utilizaré el catalán, sino una lengua oficial de la Unión Europea. Como el vicepresidente no se había puesto los cascos para escuchar la traducción, al sentir la palabra 'català' y entender que aquello no era castellano, me cortó sin más, lo que enfadó a los eurodiputados alemanes.
Bernat Joan confiesa que en el Parlamento Europeo habla en catalán, inglés, un poco alemán. «Y español cada vez que me dirijo a diputados y asistentes de habla española», señala.
entre los temas que está trabajando, el de la Educación sea el que le preocupa más. «Sobre todo que nuestra Universidad se pueda adaptar bien al proceso de Bolonia, y pueda confluir en lo que serán las titulaciones europeas a partir del 2010. Por otra parte, estoy estudiando todo lo que hace referencia a facilitar y mejorar el intercambio entre estudiantes a través de diversos programas, por ejemplo, Erasmus, Leonardo, etc., sin olvidar que debemos conseguir que todos los elementos funcionen para mejorar la calidad educativa. También estoy estudiando cómo se lleva a cabo en otros países la integración cultural sociolingüística y educativa de estudiantes en distintos puntos de Europa, lo cual se hace por medio de un observatorio llamado Euridice, que podría aplicarse al sistema educativo de la Islas para que se pudiera preparar mejor con el fin de afrontar los retos que tendrá en el futuro».