La Coalició d'Organitzacions Progressistes, COP, acusa al alcalde de Formentera, Juanma Costa de aplicar una política de «clientelismo político y de sentar un mal precedente» con su anuncio de construir una ermita, a petición de los 105 integrantes de una asociación cultural andaluz, en terrenos públicos en los que se debía construir el parque infantil de Ses Bardetes.
El concejal de la COP y diputado socialista, José Ramón Mateos, recuerda a Costa que el pleno de 28 de abril de 2000, por unanimidad rechazó la petición formulada por la Asociación Cultural Andaluza de Formentera para la cesión de terreno municipal en una zona próxima al núcleo urbano de la Mola con la finalidad de construir una ermita de 20 metros cuadrados y un sótano de 30 en honor a la Virgen de la Cabeza.
La comisión informativa de Territorio, invocando la escasez de suelo municipal, aconsejó que se venerara dicha imagen en la propia iglesia de la Mola. Por su parte el portavoz del GUIF manifestó que el lugar adecuado para la ubicación de la ermita solicitada sería Sant Agustí des Caló, ya que en esta zona la romería tendría un atractivo especial una vez arreglado el Camí Vell de la Mola, siempre que algún propietario estuviera dispuesto a ceder el suelo necesario.
Por su parte el entonces alcalde, Isidor Torres, hoy jefe de la oposición, tras remarcar la escasez de suelo público puntualizó que «la sociedad de Formentera es muy plural y en crecimiento y si se favorece a una asociación supondrá la necesidad de responder a otras solicitudes similares».
Para la COP las necesidades prioritarias del núcleo urbano de Ses Bardetes son «la adecuación de la zona verde y la construcción de un parque público infantil (por ello la COP compró el solar), la construcción de aceras e instalación de iluminación, y finalmente la urbanización, asfaltado y señalización de todas las calles».