B. R.
El portavoz del equipo de gobierno del Consell Insular, Joan Marí Tur, anunció durante la sesión plenaria de ayer la posibilidad de modificar el proyecto de la autovía del aeropuerto debido al descubrimiento de unos restos arqueológicos.
Marí Tur indicó que se trata de un pozo y un molino existentes junto al hipódromo de Sant Jordi y que, según los informes de los técnicos de la institución, deberán ser protegidos. Este hecho conlleva la modificación del proyecto de la autovía del aeropuerto en caso de que sea necesario, según indicó el conseller de Patrimoni. Asimismo, Marí Tur se comprometió a instar al Govern balear para recibir el 1% de la contratación de las obras de las autovías y que deberá ser destinado a la conservación del patrimonio reclamado por la oposición: «Ponemos en duda la obligatoriedad de este porcentaje pero lo miraremos», señaló Marí Tur.
Por otra parte, la consellera de Vies i Obres, Stella Matutes, indicó durante el pleno que este año volverá a haber atascos en la red viaria de Eivissa «pero no es ninguna novedad» y resaltó que las molestias provocadas a los vecinos «no son exclusivas de las carreteras sino que en general son molestas». A pesar de mostrar posturas diferentes, PP y Pacte aprobaron por unanimidad dos mociones para evitar las molestias de las obras y obtener el 1% cultural en la contratación de las obras. Asimismo, Palau destacó que hay otras obras que causan muchas más molestias que las de las carreteras: «Es el caso de las obras de Dalt Vila, de Ignasi Wallis o la Avenida 8 d'Agost», indicó el presidente de la máxima institución.
En relación a las medidas de seguridad puestas en marcha para evitar mayores problemas a la ciudadanía, Matutes indicó que fueron consensuadas con todo el sector turístico. La oposición, por su parte, califica la problemática de «muy grave» por el caos circulatorio existente.