M.A.
Según los estatutos, al dimitir más de la mitad de los integrantes, se tiene que disolver la ejecutiva y convocar una asamblea para elegir una nueva. Eso es lo que pasó esta semana al presentarse siete cartas de dimisión en cadena: Joan Boned, Patricia Abascal, Ricardo Albín, Gabriel Muntaner, Bernardo Escalona, Irantzun Fernández y Sandra Mayans, que el pasado sábado entró a formar parte de la Comisión ejecutiva de la Federación Socialista Pitiusa. Roldán no supo de la intención de dimitir de estos cuatro últimos integrantes hasta el mismo viernes, según confirmó ayer a este periódico.
Respecto a los motivos por los que se ha desencadenado esta situación, Roldán dio a entender que detrás podría estar el hecho de que él esté de acuerdo en llegar acuerdos con el resto de partidos progresistas de cara a las próximas elecciones, postura no compartida por otros integrantes del partido. Sin embargo, para el secretario general de la FSP, Roque López, esta suposición «es algo irrelevante, es querer falsear la realidad. Ni siquiera se ha abierto la discusión de Pacte sí o Pacte no. A nadie se le castiga en este partido por tener ideas diferentes». López aseguró que «lo único que se ha producido es una pérdida de confianza en el secretario general de la Agrupación Socialista del municipio de Eivissa y lo que significa es que hay una voluntad de cambio». Sin embargo, no quiso enumerar los motivos que han llevado al 51 por ciento de la ejecutiva a retirar su confianza en el hasta entonces secretario general.
«Quiero creer que estoy en un partido democrático y que puedo expresarme libremente. Espero que esta crisis se cierre lo antes posible y que se convoque a la asamblea par elegir a la nueva ejecutiva», señaló Roldán. Asimismo, aseguró que se siente «muy apoyado por la inmensa mayoría de los afiliados a la Federación Socialista Pitiusa» e insistió en su deseo de que el partido «esté cohesionado» y «todo vuelva a la normalidad».La ejecutiva local de Eivissa estaba integrada, además de por Roldán, y los siete miembros que dimitieron esta semana, por Pedro Campillo, José Borrego, Sofía Hernanz, Enrique Blanco y Neus Guillén. Después de su disolución, se abre un nuevo proceso electoral comandado por la ejecutiva del FSP.