G.ROMANI
El vicepresidente del Consell, Pep Mayans, ha avanzado que el Govern, el Consell y el Club de Vela de Formentera actuarán de forma conjunta para solucionar el problema de los amarres de los integrantes del club deportivo. Tras su entrevista con el director de Calidad Ambiental, Ventura Blach, y la máxima responsable autonómica de Biodiversidad, Joana Xamena, Mayans cree que hay diversas opciones para solventar el problema de los amarres de los miembros del Club de Vela de Formentera que se quejan del elevado precio de los amarres en las marinas deportivas de la Savina, la limitación de espacio en las mismas y «la imposibilidad de que la mayoría de sus embarcaciones, puedan acceder a s'Estany des Peix debido al escaso calado de la bocana que impide que las embarcaciones entren en este refugio tradicional».
Para Mayans, Blach es como responsable de Calidad Ambiental, parte importante a la hora de autorizar la colocación de nuevas boyas en zonas protegidas, máxime cuando se está en un espacio, el Parc Natural de ses Salines afectado por el proyecto Life/Posidonea cofinanciado por la Unión Europea.
«Si se colocan más boyas serían extras, más de las inicialmente previstas por el proyecto Life/Posidonea - apuntó el conseller por Formentera-, y sin obviar esta posibilidad que hay que evaluar, otras opciones serían legalizar los muertos existentes con la condición de que se instalen cadenas y boyas de manera que no se se arrastren por el fondo marino o habilitar medidas especiales para los barcos del Club de Vela».
La negociación consistirá en una actuación conjunta de las administraciones implicadas, Consell y Govern, que intervienen en responsabilidades y normativas del Parc Natural de ses Salines, para solicitar a la Demarcación de Costas, dependiente del ministerio de Medio Ambiente, un «documento que se está elaborando explicando la problemática y las soluciones que se prevén como opción para solventar el conflicto». La última palabra, por tanto, la tiene el estado.