Si ser taxista en verano ya es toda una aventura, pero desempeñar un servicio de taxi marítimo puede llegar a ser una experiencia más que atractiva, eso sí, para los que saben desarrollarla. Este servicio, que funciona en verano desde hace más de diez años entre Eivissa y Formentera, tuvo este verano como protagonista al mallorquín Jaime Ferrà Vallès, patrón de altura de la Marina Mercante.
Su bajada de bandera es de un mínimo 200 euros y su mejor horario de trabajo, por las noches, cuando los ferrys ya no hacen el trayecto entre las Pitiüses. Por ello, con una orientación visual a través de las señalizaciones marítimas y los faros, este experto en navegación ha llegado a realizar hasta seis viajes en una misma noche durante el mes de agosto. Un servicio, que, asegura, volvería a brindar, no sólo por cantidad de clientes que lo solicitan sino también por las anécdotas que vivió bajo las estrellas, entre el puerto de La Savina y diferentes puntos de la costa ibicenca.
«Es un servicio que tiene muchísima demanda y casi siempre es contratado por gente que quiere desplazarse de Eivissa y Formentera. Pero después, muchos se encuentran con que además disfrutan del servicio, sobre todo en las noches de buen tiempo y luna llena. Por eso, también tengo clientes que teniendo la opción de ir en ferry, prefieren venir conmigo aún pagando un poco más», explicó Jaime, sobre un trabajo que no estuvo exento de anécdotas para recordar.
«Viví una experiencia curiosa a principios de temporada: en Formentera no atienden a las parturientas por lo que las desplazan a Eivissa en helicóptero. En este caso desplazaron a una parturienta pero no pudieron ubicar a su marido porque estaba en la Mola, sin cobertura en el móvil. Entonces me llamó a eso de la una de la mañana, lo recogí, y más o menos a mitad de trayecto, en los Freus, le llamó al móvil la hermana de su mujer para darle la enhorabuena porque había tenido un niño, fue muy divertido», relata el patrón, que además suele traer a muchos turistas deseosos de jugar en el casino: «Siempre sé si les fue bien o mal. Porque si les fue bien vienen riendo y me dan una buena propina, sino, hacen el trayecto callados y con poco humor», recuerda.
También cuenta con clientes fijos, como los dueños de s'Espalmador que no tienen un camino por tierra que les lleve a Formentera, y desarrolla otros servicios como rescate de embarcaciones y remolques, con ayuda de especialistas. Llevar alimentos o bebidas para abastecer alguna embarcación, transportar gente de barco a barco, o incluso socorrer a los que no hacen un buen cálculo de combustible para ir de una isla a la otra son labores que también forman parte de este servicio, que en verano está disponible las 24 horas, siempre que el buen tiempo lo permite. L.A.
Jaime Ferrà Vallès desempeñó este trabajo durante toda la temporada para la empresa Golfiños Yates, que tiene base en Palma de Mallorca, Formentera, Dènia y, próximamente, en Cabo Verde. Durante los días de menor demanda en lo que a taxi se refiere, combinó sus trayectos con chárters particulares a bordo de otras embarcaciones de la empresa.