MAITE ALVITE
El estudio sobre consumo de drogas en la población escolar de Eivissa y Formentera 2005-2006 revela que los padres son bastante más permisivos con el consumo de alcohol que con el de tabaco o cannabis. Según los resultados recogidos por el Centro de Prevención de Conductas Adictivas (CEPCA), el 40,4 por ciento de los jóvenes entre 14 y 18 años encuestados aseguran que sus padres les dejan beber alcohol. Sus progenitores son algo más permisivos con los chicos (42,7 por ciento) que con las chicas (38,1 por ciento). A medida que se incrementa la edad también aumenta progresivamente la tolerancia. Así con 14 años sólo un 23,6 por ciento de los padres dejan beber a sus hijos; a los 16 años, un 43 por ciento; y a los 18 años; un 68,5 por ciento.
Mucho menos permisivos son los padres con el consumo de tabaco. Sólo un 16,1 por ciento dejan fumar a sus hijos. Por edades, con 18 años, un 38,7 por ciento de los encuestados asegura que sus padres aceptan que consuman esta sustancia; con 16 años, un 17,2 por ciento;y con 14 años, sólo un 4,9 por ciento. Por sexos, un 17,2 por ciento de las encuestadas señala que sus progenitores les dejan fumar, y en el caso de los chicos, un 15 por ciento.
Todavía se reduce más la tolerancia de los padres en el caso del cannabis, ya que sólo un 5,9 por ciento de los jóvenes sondeados afirma que su familia le deja tomar esta droga (un 6,7 por ciento son chicos y un 5,7 por ciento chicas). Por edades, a partir de los 18 años los progenitores son más permisivos (8,5 por ciento), pero en el caso de los escolares de 16 años, sólo un 7,2 por ciento de los padres acepta que sus hijos consuman esta sustancia y con 14 años, un 2,3 por ciento.
Hay que decir, que, según los datos del estudio del CEPCA, sólo el 62,3 por ciento de los padres saben que sus hijos consumen alcohol. Porcentaje que se reduce todavía más en el caso de que fumen tabaco, sólo el 33,7 por ciento de los progenitores lo saben; o en caso del cannabis, sólo un 20,8 por ciento de los progenitores tienen conocimiento de que su hijo lo consume.