La intermitente lluvia que cayó ayer sobre la isla no logró aguar una celebración que año tras año acapara a mayor número de visitantes, en concreto más de 200 personas se acercaron ayer al municipio de Sant Carles para vivir el día grande de su patrón. «Cada año vienen a nuestras fiestas más visitantes, lo que supone una gran satisfacción para nosotros», explicó el regidor de fiestas, Salvador Losa. Por su parte, el primer teniente de alcalde de Santa Eulària, Vicente Riera, definió las fiestas como un «encuentro familiar». La jornada festiva comenzó con un repique de campanas y un peregrinaje de devotos hasta la pequeña iglesia de la localidad. En ella, más de 70 personas escucharon atentas las palabras del obispo, Vicente Juan Segura, encargado de oficiar la misa solemne.
Mientras en los aledaños muchas personas recorrían los distintos puestos en los que se podía observar instrumentos musicales y artesanía ibicenca realizada por los artistas Pep Xauet, Toni Ros y Rufino.
Después de la ceremonia religiosa, la colla de Ball Pagès de Sant Carles paseó las imágenes santas por las calles que rodeaban la iglesia a ritmo de tambores y flautas. Tras ellos se encontraba la comitiva religiosa y personalidades políticas y militares entre las que se encontraban: el presidente del Consell Insular, Pere Palau; el regidor de fiestas, Salvador Losa, y el primer teniente de alcalde de Santa Eulària, Vicente Riera.
El alcalde de Santa Eulària, Vicente Guash sufrió una indisposición durante la misa y no pudo proseguir con los actos festivos. El tradiciona ball pagès no podía faltar en el festejo. Por ello, la Colla de Sant Carles fue la encargada de poner la nota de color acompañada, ésta vez, por el Grup de Balls Populars de la Vall de Tavernes, llegados directamente de Valencia. Ambos ligaron las tradiciones de los dos pueblos.
Irene Luján