B. ROSELLÓ
Un estudio elaborado por el catedrático de Economía de la UIB, Eugeni Aguiló, sobre las incidencias del cambio climático en el ámbito turístico desvela que las modificaciones atmosféricas provocarán la desestacionalización de las temporadas turísticas en las zonas costeras como Balears.
Estos sería a grandes rasgos una de las consecuencias de lo que se avecina a largo plazo: un desplazamiento de las temporadas debido a la intensificación de un periodo estival más caluroso y más seco pero, por su contra el efecto positivo, ser prevé una ampliación y desestacionalización de la misma.
Asimismo, se estima que el periodo susceptible de ser aprovechado para vacaciones también se alargue, reduciendo la masificación de la llegada de turistas durante los meses fuertes de agosto y registrar un incremento de los viajes durante las estaciones de primavera y de otoño.
Estas consecuencias, que Aguiló calificó a este periódico de intentar buscar «el optimismo dentro de un hecho inevitable y pesimista», supondrán también un cambio de intereses de los agentes hacia actividades que aprovechen las oportunidades de los nuevos escenarios para descongestionar las áreas más vulnerables, que suelen ser las más saturadas, según el mismo documento.
Por otro lado, el estudio de la Universitat de les Illes Balears destaca que, en el ámbito de las decisiones a corto plazo, la inseguridad ante cambios imprevisibles de la meteorología, provocará que las reversas y la contratación de las vacaciones se realicen a última hora para garantizar mejores condiciones climatológicas. A pesar de esto, Aguiló señala que las nuevas tecnologías favorecerán el incremento de esta modalidad de comercialización.