Los datos del estudio revelan que en el 59,1 por ciento de los casos de eran americanas, seguidas de las europeas (15,2%) y las africanas (9,9%). Hay recogidos 55 países de procedencia, en los que en 13 se acumulan el 75 por ciento de las mujeres. El 30% son de Ecuador y Bolivia. El tiempo medio de residencia en España era de 3,6 años y el 71% había llegado los últimos cuatro años. La edad media era de 27,9 años. el 7,2% de los casos tenían menos de 20 años. El 75% tenía ingresos propios.
El 57% convivía en pareja aunque el grupo más numeroso era el de los solteros, con un 65%, seguido de las casadas, con un 27,7%. En cuanto a su nivel de estudios, el 60% había estudiado como máximo segundo de ESO.
El 58% ya tenía hijos y el 34% se había sometido antes a alguna IVE. El 60,9% utilizaron los servicios de control de natalidad dos años antes de someterse a un aborto. El motivo argumentado para el aborto era que peligraba la salud física o psíquica de la madre en el 98 por ciento de los casos. La media de semanas de gestación era de 8,3.
C. A.
El 9,8 por ciento de las mujeres de origen extranjero que deciden someterse a una interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en Balears residen en las Pitiüses. Las mujeres extranjeras que se sometieron a un aborto voluntario en 2005 fue de 925, lo que supone el 38 por ciento del total. De estas 925, 91 de ellas proceden de Eivissa y Formentera. Estos datos figuran en un estudio presentado recientemente a la XXIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología denominado «Interrupciones voluntarias del embarazo en mujeres extranjeras en Balears en 2005» , que revela que las IVEs en mujeres extranjeras suponen más de un tercio de los abortos de Balears. La mayoría de ellas se trata de inmigrantes recientes, que trabajan y tienen ingresos propios. Poco más de la mitad viven en pareja, una proporción similar tiene hijos y una tercera parte ya había abortado antes. A diferencia de las españoles, pertenecen a un grupo de edad más elevada, tienen un menor nivel de estudios, utilizan menos los servicios de control de la natalidad y hay una mayor proporción de ellas que conviven en pareja, tienen hijos y ya habían abortado con anterioridad.
El estudio alude en su introducción a los cambios demográficos a causa de la inmigración que han sufrido las Islas en los últimos años con un aumento de la población extranjera. «Esta nueva composición de la población exige una reorientación de muchas de las políticas de prevención y protección de la salud», señala. De este modo, consideran necesario conocer las características demográficas y los principales problemas de salud de estas personas. Además, diversas instituciones perciben que una parte importante de los abortos que tienen lugar en España corresponden a mujeres extranjeras. Por todo esto, la Dirección General de Salud Pública del Govern tomó la decisión de incluir el país de origen de las mujeres que se someten a una IVE en la comunidad autónoma, dentro de las variables de recogida para el registro de IVE que comenzó en enero de 2005. Estos datos recogen precisamente esta variable con el objetivo de describir el perfil sociodemográfico de las mujeres extranjeras residentes en Balears que se sometieron a una interrupción voluntaria del embarazo en esta comunidad a lo largo del año 2005.