CLAUDIA ROIG
Los flamantes candidatos se comprometieron ayer a luchar contra «la corrupción, la hipocresía y las malas maneras de los gobernantes, que muchas veces no son las personas que ocupan los escaños, sino empresarios que mueven los hilos desde la oscuridad». Con estas palabras describía Prats la situación actual, en la que Eivissa pel Canvi representa «a un grupo de personas desencantadas y hartas de los usos y abusos y las más que obvias practicas ilícitas de nuestros gobernantes». Según el candidato al Consell, los ciudadanos «alzan la voz para decir basta a los gobiernos pagados y sufridos por el pueblo pero ejercidos por otras manos». «Nunca se había producido un debate tan intenso como en los últimos tiempos», resaltó Prats, que añadió que a esto se une la pérdida del «tradicional miedo y timidez» de los ibicencos.
También Suárez se comprometió a trabajar «de forma eficaz para cambiar la isla» y destacó que si algo singulariza a ExC es que «el proyecto está por encima de las personas». «Estamos hartos de prepotencia, imposición, autoritarismo, servicio a intereses particulares y partidistas y sobre todo gente harta de mal gobierno», criticó la candidata, que calificó la actual situación de «emergencia democrática, socioeconómica y medioambiental». «El PP ha abierto una profunda herida en nuestro territorio pero también en nuestra alma de ciudadanos democráticos». En este sentido, recordó algunas actuaciones del PP en el Parlament como el rechazo a la iniciativa popular de los ecologistas, la creación de una oficina contra la corrupción con un presupuesto de sólo seis euros o la aprobación del peaje a la sombra de las autovías y de las medidas urbanísticas específicas.