C. ALCÀNTARA
Noventa personas están a la espera de tener una plaza de residencia para mayores en Eivissa. De estas 90 peticiones, 30 son casos pendientes de resolución por parte de la Conselleria de Presidència del Govern para la residencia de Can Blai. Estos 30 casos para ingresar en el centro de Santa Eulària «están baremados y pendientes de que en Palma den la autorización del ingreso», dijo ayer la gerente del Consorcio de Recursos Sociosanitarios y Asistenciales de Eivissa y Formentera, Carmen Fuster. Las 60 peticiones de plaza no son todas susceptibles de ingreso en Can Blai.
El presidente del Consell en funciones, Pere Palau, y el conseller de Benestar Social, Vicent Serra, mantuvieron ayer un encuentro con el nuevo equipo de gobierno de Santa Eulària, que había pedido una visita a la residencia de Can Blai para informarse acerca de su funcionamiento. Palau agradeció a la directora, Marga Ferrer, «el trabajo hecho, un trabajo duro reconduciendo la situación que se creó en un principio» y añadió que ahora es una «residencia modélica».
Can Blai cuenta sólo con 27 pacientes ingresados, 19 en planta y ocho en la unidad de psicogeriatría, y una plantilla de 50 personas. El total de las plazas totales es de 94 internos. La directora explicó que se «ha dotado de personal técnico más cualificado» a la residencia y recordó que unas de las dificultades del centro era la poca experiencia del personal en atención gerontológica. «Había estudiado y tenía formación pero no había podido poner en práctica esos conocimientos», comentó.
El alcalde de Santa Eulària, Vicent Marí, expresó su disponibilidad «a colaborar en todos los aspectos que sean competencia municipal, como las obras de entorno a la residencia, para el bienestar de los mayores».