La limpieza es una de las cuestiones que el bando pretende preservar. Sant Antoni tramitó el pasado ejercicio 56 sanciones por infringir la Ordenanza de Medio Ambiente (básicamente, basura de establecimientos comerciales en la calle). En ese sentido, el concejal de Deportes, Medio Ambiente y Limpieza, Juan Linde, anunció ayer una campaña de concienciación dirigida a empresarios y vecinos, que llevará a cabo mediante reuniones con colectivos cívicos porque es partidario del «boca a boca».
Linde, que se acaba de incorporar al equipo de gobierno, aseguró que «el medio ambiente es un concepto nuevo para mí» y se comprometió a impulsar los trabajos iniciados por su antecesor, José Ramón Serra.
JOSÉ LUIS MONTOYA
El Ayuntamiento de Sant Antoni publicará próximamente un bando por el que se prohibirá el consumo de alcohol en las calles del municipio. La prohibición también alcanza al consumo de bebidas en envases de vidrio. La medida, que el equipo de gobierno municipal quiere habilitar durante el mes en curso, fue presentada ayer por el teniente de alcalde de Gobernación y Turismo, José Ramón Serra. El edil atribuyó esta medida a la intención de hacer cumplir la Ordenanza de Convivencia y erradicar los problemas de seguridad y limpieza que generan muchos turistas en la zona conocida como West End. Y es que el equipo de gobierno municipal quiere acabar con la práctica seguida por muchos visitantes, que abandonan los establecimientos de la oferta complementaria con vasos, botellas y otros envases de vidrio que posteriormente destrozan y abandonan en el suelo.
José Ramón explicó que se ha reunido ya con los responsables de ocho touroperadores para comunicarles esta iniciativa y solicitarles su colaboración, en el sentido de que informen debidamente a sus clientes de la vigencia de esta norma, que conllevará la retirada de la bebida y sanciones de 30 euros.
Paralelamente, el concejal de Gobernación anunció que el Ayuntamiento contratará para el próximo verano diez agentes para reforzar la plantilla actual de 45. El objetivo es crear policías de barrio que actúen como enlace entre los vecinos y el Consistorio. Ramón consideró que existen «deficiencias» en la dotación de la Policía Local: «No podemos llegar a todo, pero la voluntad es hacer cumplir todas las ordenanzas municipales». A ese respecto, señaló que el Ayuntamiento será «muy estricto» con el cumplimiento de las ordenanzas porque «hemos de mejorar la convivencia». Ramón añadió que se redactará una nueva ordenanza de ruidos «consensuada», aunque remarcó que la vieja «está operativa en un 80%» y ha permitido tramitar 82 expedientes de sanción el pasado año y abrir 27 este año. Asimismo, el edil explicó que esta temporada se han precintado los equipos de música de dos bares y se ha cerrado un establecimiento por ruido.