oy por hoy, los inmigrantes pueden encontrar una considerable variedad de alimentos de su tierra con sólo ir a la compra. De esto se encargan nuevos comercios especializados que importan productos de diversas culturas residentes en la isla y que actualmente se han convertido en un amplio mercado de clientes para abastecer.
Té, tomate enlatado, picante y bebidas de Marruecos; embutido de Rumanía; plátanos, pasta de aguacate y chocolate de Nigeria; yerbas de Uruguay, Paraguay y Argentina; malta de República Dominicana, café de Colombia y el chucrut de zanahoria que tanto gusta a los polacos son sólo algunos de los productos que pueblan las estanterías de la tienda «Nuestra Tierra», abierta desde hace un año en plena avenida España. «Teníamos un locutorio donde vendíamos algunos productos pero había mucha demanda y decidimos abrir la tienda y traer más cosas y para más gente de diferentes países. Lo hicimos para que todo el mundo pueda sentirse como en su casa. A mí me gusta sentirme así e imagino que ellos van a sentirse igual», aseguró Jenny, propietaria de esta tienda y procedente de Ecuador, que se embarcó en esta aventura comercial junto a su marido, Asís, de Marruecos. «Sí, se vende bien, sobre todo para Ecuador y Rumanía» agregó.
En el Mercat Nou, en el puesto número 76 hay un letrero que reza Mezeruli, que en rumano significa charcutería. Pertenece al matrimonio formado por Nicu y Claudia, que decidieron abrir este negocio para vender carnes y embutidos frescos de Rumanía. Por allí pasan no sólo clientes de ese país, que además son atendidos en su propio idioma por Claudia, sino también clientela local, polaca y alemana a la que le gusta este tipo de productos. «Lo que nos diferencia de otras tiendas que venden embutidos ahumados y carnes de Rumanía es que nosotros tenemos todo fresco porque la preparación se hace aquí, en Eivissa, pero con las especias de allí. No vendemos nada ya cosido ni envasado», explicó Nicu, que decidió dedicarse a esta nueva rama comercial tras trabajar durante muchos años para una empresa de carne de la isla. Pero quienes más experiencia tienen vendiendo carne en Eivissa son los marroquíes, que desde hace tiempo instalan aquí sus propias tiendas para comercializar carne halal: alimentos tratados según manda la religión musulmana. Así lo explica Karim, de la carnicería Al Magreb de ses Figueretes: «La carne que vendemos aquí viene de mataderos marroquíes de Teruel porque se mata según el sistema musulmán, que es con cuchillo, para que el animal se desangre bien», explicó este comerciante, que además tiene clientela de Eivissa, Paraguay y Argentina. «Más allá de que la carnicería sea marroquí, la gente lo que busca es calidad y carne fresca y por eso vienen clientes de muchos países», concluyó. lLuciana Aversa