Los estudios elaborados por los técnicos del gabinete barcelonés Gaudí, en el que el Ayuntamiento se ha apoyado para la elaboración del Plan de Movilidad, concluyeron que la mitad de la población se desplaza a pie y la otra mitad utiliza su vehículo privado. Asimismo, tan sólo el cuatro por ciento de los habitantes de Vila utiliza el transporte público. Basándose en esos parámetros y para cumplir con los objetivos de promover el transporte público y los desplazamientos pedestres y en bicicleta, el Plan de Movilidad contempla habilitar numerosas vías ciclistas con tramos de carril bici (hasta cinco kilómetros más) y tramos compartidos con el tráfico con velocidad moderada.
Así, el borrador del plan propone establecer una zona con velocidad máxima de 10 km/h. en el entorno del casco antiguo (Vara de Rey, la Marina, etc.), otra zona con limitación de 30 km/h. en el área delimitada por el primer cinturón de ronda, la avenida 8 d'Agost y la franja costera, y otra más con limitación de 50 km/h. entre el primer y el segundo cinturón de ronda.
También se prevé ampliar la red de bicicletas mediante el alquiler, como ha hecho la ciudad de Barcelona (ya existen empresas interesadas en instalarse en Eivissa) y establecer «itinerarios especiales para escolares», ampliando la calzada o habilitando carriles para bicicletas que garanticen la seguridad de los usuarios, con la finalidad de inculcar en la población la conveniencia de no utilizar el coche para el traslado hasta la escuela, partiendo de la base de que el trayecto desde el hogar hasta el centro educativo asignado no es excesivamente largo.
Reordenar el tráfico
Entre las propuestas que incluye el borrador el plan presentado ayer también figura cambiar la señalización y la orientación y reordenar el sentido del tráfico, cuestión que, según señaló el concejal Joan Rubio, se verá condicionada por la supresión del tráfico pesado del puerto.
También se plantean bonificaciones para los vehículos que promuevan el ahorro energético y se lanza el debate sobre la posible «penalización» del uso del vehículo de alquiler.
El plan propone igualmente una redefinición de la ubicación de las paradas de taxi y autobús, así como el estudio a fondo de las necesidades reales que tiene el municipio en materia de licencias de taxi permanentes y temporales para adjudicar las que sean necesarias. En torno al mundo del taxi, también se establece la necesidad de un área de prestación conjunta para mejorar el servicio.
Joan Rubio remarcó aquí la importancia de una política global en materia de movilidad para la isla, cosa que el Consejo de Alcaldes que se constituye mañana en Sant Joan ha asumido entre los asuntos prioritarios a debatir dentro de la problemática común que afecta a todos los municipios.