El proyecto de remodelación del puerto de Eivissa y el estudio de impacto medioambiental, que salió ayer a exposición pública, constata que la construcción de la plataforma de 70.000 metros cuadrados obligará a dragar hasta 510.000 metros cúbicos con el fin de aumentar hasta 10 metros la profundidad de las nuevas zonas de atraque, en el abrigo del dique de Botafoc. En los seis tomos que conforman el proyecto de remodelación del puerto de Eivissa se analizan distintos aspectos. En la documentación también se detalla el presupuesto de la construcción de la plataforma y los dos espigones que asciende a 80'9 millones de euros.
4 Ecosistemas marinos
El dragado y el consecuente vertido de los fangos supondrá una alteración «temporal y lógica» del medio marino debido a la turbación de las aguas. Por ello, se califica como «deseable» que no proliferen los fondeos de embarcaciones deportivas dentro de la bahía durante la operación del dragado. Aún así, el documento señala que no supondrá un impacto «muy negativo» sobre los ecosistemas de los fondos acuáticos ya que se encuentran alterados por actuaciones anteriores. «La productividad de la bahía y de su entorno inmediato no se verán alterados de forma negativa de manera significada de ahí, que los recursos pesqueros de la bahía y su amplia área de influencia no se verán reducidos», apunta.
4 Ses Feixes
Las zonas de ses Feixes des Prat de ses Monges y Talamanca no se verán afectadas directamente «si bien el desarrollo de las obras puede tener una incidencia indirecta sobre las mismas puesto que el vial de acceso a las nuevas instalaciones delimita su borde más meridional», según se señala en el documento. Esta afectación viene motivada por el incremento del tráfico, que deberá discurrir por la Avinguda 8 d'Agost una vez que ya esté en condiciones la plataforma, y que también repercutirá tanto en la calidad acústica como atmosférica durante el tiempo que se prolonguen las obra de la primera fase. En el informe también se plantea la instalación de «pantallas verdes» a lo largo de este vial con el único objetivo de proteger aún más el humedal.
4 Controles
Además de recalcar que las actividades más impactantes se realizarán fuera de los periodos de temporada alta, se realizarán informes bimensuales sobre la calidad del aire durante los cinco años posteriores a la obra. Además, durante este periodo se realizará cada mes un control sobre la calidad del agua y será quincenal mientras se desarrolle el dragado de los fangos. Por otro lado, se instalación tres estaciones para analizar la contaminación atmosférica que se situarán en el Ayuntamiento de Vila, al final de dique de Botafoc y en la Avinguda 8 d'Agost. Para controlar la contaminación acústica durante el periodo de las obras también se instalarán varias torres en la Marina y sa Penya, en la zona urbana de Ibiza Nueva, en Illa Plana y, la última, en Illa Grossa. En la segunda fase, una vez que se traslade el tráfico de pasajeros y carga mixta, se colocarán dos nuevas estaciones de control que se ubicarán en la Autoritat Portuària y en Illa Plana, junto al faro de Botafoc. Asimismo, para analizar la contaminación acústica se controlarán otras cuatro estaciones en la Marina y sa Penya, en la zona urbana de Ibiza Nueva, en Illa Plana y en Illa Grossa.
4 Impactos
El documento expuesto en las oficinas de Autoritat Portuària resalta que la calidad atmosférica se verá alterada por el aumento del tráfico aunque desaparecerá cuando terminen las obras y el efecto será «momentáneo y muy localizado». Los ruidos y vibraciones también aumentarán en la fase de obras, generado por la maquinaria utilizada y por la realización del dragado. «El impacto del dragado en fase de construcción es moderado aunque el vertido del material que se extraiga del fondo sí que afectará de forma más significativa a este factor». Aún así, se contempla toda una serie de normas con el fin de minimizar los impactos y que se basan en realizar las obras fuera de la temporada estival, sustituir la maquinaria que genere molestias o la forma de traslado del material de obra.
4 Restos arqueológicos
El estudio de impacto medioambiental hace referencia a que esta operación de dragado puede sacar a relucir algunos restos arqueológicos que deben ser conservados. A pesar de esta apreciación, el estudio no considera que existan restos arqueológicos de gran interés, pero para evitar sorpresas, todo el procedimiento será supervisado por un equipo de arqueólogos. Este grupo también se acompañará de filmación submarina, documentación y catalogación de los posibles restos hallados.