Payasos musicales, una banda en directo, cuentacuentos y una obra de teatro en Can Ventosa. Así comenzó la Mostra de teatre per a Boixos que a modo de maratón recorrió ayer distintos espacios de la ciudad de Eivissa para ofrecer a los más pequeños una completa jornada de actividades teatrales en catalán, y a sus padres, algo de respiro entre tantos días de vacaciones de Navidad. Para ello, cuatro compañías de Mallorca, una de Catalnya, otra de Eivissa y una más de Menorca arrancaron con algunas de las doce funciones que componen la muestra, que se clausurará hoy con más actuaciones durante todo el día.
Los cuentos de la Compañía Cómica inauguraron la jornada en la Plaza Pintor Vicent Calbet, fueron el punto de partida de un recorrido que guió a los padres y a sus hijos de obra en obra por distintas localizaciones. La imaginación de los pequeños voló por la mañana junto a la narración de Óscar Ferrer, que les introdujo en la aventura de un soldado empeñado en encontrar a una bruja que, mediante un hechizo, el ayude a ganar una difícil batalla. «Intentaremos ir a todas las obras que podamos, pero nos hubiera gustado que la muestra durara más tiempo porque las vacaciones de los niños son muy largas», comentaban Silvia y Xisco, que habían llevado a la pequeña Carla a la muestra. Y dicho y hecho, esta familia igual que muchas otras, repitió con la segunda parada teatral, que fue en la plaza Antoni Albert i Nieto a cargo de la compañía mallorquina Cucorba. Su espectáculo de animación Per fer ballar a Tot el Món entretuvo a los pequeños con bailes y con la gracia de un grupo de payasos, una dinámica que se repitió por la tarde con el grupo catalán Vatua l'olla, que también hizo bailar a grandes y chicos en la carpa de Vara de Rey. Un payaso como maestro de ceremonia y una banda de músicos en directo, hizo que padres e hijos movieran el esqueleto con ritmos de los cinco continentes, y que algún que otro grupo de jóvenes espontáneos también se sumara a la coreografía. «Aquí todos disfrutamos», aseguró Neus, que había asistido con una tropa de seis niños para aprovechar el espectáculo. Este show hubiera merecido mucho más público pero la tarde lluviosa vació las calles de Eivissa. El agua también influyó en la cita que los pequeños tenían con la música y los juegos tradicionales menorquines, un espectáculo interactivo que tuvo que ser suspendido debido a que tenía previsto celebrarse al aire libre, en el parque de la Paz.
La tarde continuó bajo techo con la compañía Cómica con su Carretó de Contes, que hizo su parada en Vara de Rey para resguardarse del mal tiempo y ofrecer una nueva entrega de narraciones infantiles.
Para concluir tuvo lugar la función de la obra La Mar d'Aventures, en Can Ventosa. Una puesta en escena de la compañía mallorquina Estudi Zero en la que los pequeños pudieron vivir una aventura de piratas, científicos y pulpos gigantes, y de una hija en busca de su padre, un profesor perdido hace años en una isla misteriosa. «Esta muestra es un buen impulso para que las cosas empiecen a moverse entre las islas, algo que parece muy difícil, como si estuviéramos más lejos que de la península», aseguró el director de la compañía Pedro Mestre. Una voz en off y tres actores en escena completaron la última obra de esta jornada teatral que, si bien no llenó el auditorio, contó con los aplausos de los padres e hijos presentes. lLuciana Aversa