orenzo Pepe, uno de los organizadores del Posidonia Art i Natura Festival, que se desarrolló a finales del mes pasado en Formentera, presentó ayer un estudio del cálculo de emisiones de Gases Efecto Invernadero ocasionadas durante el festival. Se compensarán dichas emisiones con la plantación de 80 árboles autóctonos en Can Marroig y en las zonas que decida la conselleria de Medi Ambient de Formentera. Además, señaló que «el medio de compensación se realiza mediante la iniciativa impulsada por la empresa agroforestal Maderas Nobles de la Sierra del Segura que se enmarca dentro del concepto 'ResponsARBOLidad + árboles para un buen clima', que pretende implicar a empresas, instituciones, ayuntamientos y particulares en el proyecto de plantar 100 millones de árboles en cuatro años como barrera natural contra el cambio climático». Esta iniciativa, 100 millones de nuevos árboles en 4 años está impulsada por la Fundación+Àrboles y forma parte de la campaña 'Plantemos para el Planeta' organizada por el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA.
La auditoria del coste ambiental del evento se centró en los desplazamientos efectuados por los ponentes y la potencia eléctrica que se usó durante el festival. El coste energético contemplaba básicamente los desplazamientos en avión y en barco.
Los datos
Con estos datos y teniendo en cuenta el factor emisión, distintos en cada caso, el estudio señaló que la emisión total durante el Posidonea Art i Natura Festival fue de 21.180,8kg de CO2, para lo que según el mismo estudio y teniendo en cuenta un factor de absorción de 264kg de CO2 por unidad, será preciso plantar 80 árboles; lo cual supondrá un coste, para los organizadores de 2005?. Lorenzo Pepe indicó que las variedades a plantar no serán aleatorias ya que «se realizará un estudio sobre las especies más adecuadas según las características de los emplazamientos elegidos». En esta elección participará de forma activa el Consell de Formentera, para decidir uno o varios emplazamientos y la tipología de los árboles a plantar; Lorenzo Pepe destacó que «el valor de esta nueva arboleda no sólo es la absorción de dióxido de carbono, sino que generará una nueva masa forestal, oxígeno, suelo fértil, atracción de la fauna y valores paisajísticos». Las especies que se contemplan son las de valor agrario como algarrobo, almendro, higuera u olivo, y aquellas variedades propias de paisajes dunares como el pino y la sabina así como las que tienen valor estético como el olivo salvaje, la morera o la mimosa.
Guillermo Romaní
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