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La cuesta de septiembre, cada vez más pronunciada

La subida de la luz ha incrementado los precios un 3,7 por ciento

La cesta de la compra ha sufrido un aumento de más de un dos por ciento. | Toni Planells

| Ibiza |

El índice de precios de consumo (IPC) ha aumentado en Baleares un 3,7 por ciento en agosto en relación al pasado año, tal como se desprende de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística sobre la evolución de los precios de los bienes y servicios que consume la población residente en viviendas familiares en España. Se trata de la subida de precios en términos interanuales más alta desde agosto de 2012. Así, desde principios de año los precios han sufrido un aumento del 2,5 por ciento, un 2,2 en el conjunto del Estado.

La subida del IPC viene encadenando ocho meses de subida, desde el pasado mes de enero, si bien los aumentos más relevantes han coincidido con los levantamientos de las restricciones durante los últimos meses.

Uno de los factores determinantes de esta subida es la escalada del coste de la luz, que está marcando precios récord en el mercado mayorista día tras día. El grupo que lidera esta subida es el que engloba electricidad, gas y otros combustibles, que se ha encarecido el pasado agosto un 30 por ciento respecto al mismo mes de año pasado. Otra subida, atribuible a la subida de los combustibles, es la del 10,7 por ciento que ha sufrido la utilización de transportes personales.

La cesta de la compra
Hacer la compra es ahora más caro que hace un año, y es que el precio de los alimentos en general han sufrido un aumento de un 2,3 por ciento y las bebidas no alcohólicas lo han hecho un 2,5.

Uno de los productos de la cesta de la compra que ha visto un mayor incremento en su precio es el aceite, un 23 por ciento superior al de hace un año. Además los precios de la mayoría de los productos habituales en cualquier compra también han subido: la fruta un 6,3 por ciento, los huevos un 5,9, el pescado un 6,5 o un 1,4 por ciento el pan, por citar algunos ejemplos. Pero es que el alquiler de la vivienda también se ha encarecido en Baleares un 1,1 por ciento respecto a agosto de 2020 según el INE.

La ropa no escapa a esta subida de precios, ha aumentado un 1,2 por ciento, destacando el incremento del precio del calzado femenino con un 4,5 por ciento y un 2,1 el de la ropa masculina.

«El sueldo se agota antes»
Mari Mar Villorejo es de Salvatierra, un pueblo de Vitoria, y lo primero que subraya es que los precios en Ibiza ya le sorprendieron por elevados a su llegada a Ibiza hace año y medio. Sí nota el incremento de los precios en general, sobre todo a final de mes, «ahora el sueldo se agota antes». También ha notado el incremento en el gasto a la hora de hacer la compra «y eso que tengo descuento al trabajar en un supermercado», también al comprar ropa y calzado. Para intentar ahorrar, antes de hacer compra de ropa o calzado «siempre voy buscando para encontrar el lugar más barato, porque si vas al primero que encuentras se nota mucho». También se molesta comparando precios en distintos comercios a la hora de llenar la cesta de la ompra para aprovechar las ofertas de los distintos establecimientos. A Mari Mar, viniendo de un pueblo de Vitoria, y uno de los precios que más le sorprenden en Ibiza es el del agua «lo que pago aquí en dos meses es lo mismo que pagaba durante un año entero en mi pueblo». La gasolina también es uno de los incrementos de precio que más está notando esta salvaterrana.

Carmen Bravo atestigua de primera mano esta subida de precios a la salida del supermercado. «Es que ha subido todo» se queja esta mujer jubilada de 71 años, que asegura que nunca había sido testigo de una subida general de precios tan precipitada, «antes me gastaba 70 o 80 euros en hacer la compra de la semana, ahora me puede llegar a costar incluso 100». Otra subida que también ha notado es la de la factura de la luz, «me ha subido unos 30 euros». Bravo considera que debería haber «más control», sobre todo en «los productos de primera necesidad y la luz lo es. No es un producto de lujo».

La señora Riera Torres sale del supermercado sin disimular su indignación por el precio al que ha pagado el aceite, «¡ha subido seis o siete euros la garrafa!. Pero ha subido todo mucho, no solo el aceite», se queja. Sin dejar de mostrar su tono de indignación habla también del precio de la luz «¿qué está pasando con la luz?», se pregunta, «a lo mejor yo no lo entiendo porque soy una persona mayor», tiene 83 años, «pero esto que está pasando con la luz es una cosa muy rara, hablando en payés esto es un xedumer».

El IPC como termómetro
Jose Antonio Roselló, vicepresidente de la CAEB, considera que el IPC es «un termómetro que refleja lo que está pasando en la economía», que esta subida de precio afecta a la cesta de la compra y que afecta directamente al consumidor. En el plano empresarial apunta que «como somos una economía directamente vinculada al turismo, esta subida de precios en los suministros repercute directamente a los costes de explotación». Esto se traduce en una subida de precios.

Roselló teme el retorno de la inflación, «un fenómeno relativamente reciente, que está entrando sigilosamente y que veremos cómo va progresando», por un lado «refleja que la economía vuelve a moverse», pero por otro, si sube más de lo debido, «afectará directamente a las familias provocando que ciertos niveles sociales no puedan llegar a fin de mes». En este sentido apunta a que el «Banco Central debe controlar que la inflación no suba demasiado». El vicepresidente de la CAEB, pronostica que esta subida del IPC también puede afectar a la hora de elaborar los futuros convenios laborales.

Pobreza energética
La secretaria general de CC.OO. en Ibiza, Consuelo López, reconoce que sí que se está notando el aumento generalizado en los precios, y considera que «los del alquiler y de la cesta de la compra son demasiado elevados, pero desde hace ya mucho tiempo». Muestra especial preocupación por la esclada del precio de la luz, que «ahora en verano las familias todavía pueden usar un abanico», pero ante la llegada del invierno teme que, «la pobreza energética puede convertirse en un problema grave para muchas familias». Considera que esta subida de precios repercute también a pequeñas empresas, «que vienen a sufrir los mismos problemas que los trabajadores».

En cuanto a posibles movilizaciones sociales están a la expectativa del resulatdo de las medidas del Gobierno para controlar el precio de la electricidad, y en caso de no no resultar efectivas «veremos lo que hacemos», pendiente del congreso nacional de CC.OO. el próximo mes de octubre.

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