Prudencia. Esa es la palabra con la que el presidente de la plataforma Hay Soluciones para el Vertedero de Ibiza, Daniel Busturia, resume la reacción de esta entidad al anuncio del acuerdo entre los consells de Mallorca e Ibiza para trasladar a aquella isla los residuos de las Pitiusas con el fin de que sean incinerados en la planta de Son Reus. Busturia, no obstante, ha señalado que «hay una apreciación positiva de que se están dando pasos».
En los últimos cuatro años, ha recordado Daniel Busturia, los problemas generados por el vertedero en el entorno se han ido agravando. «No se ha hecho nada nuevo sobre problemas como el de los olores, las moscas, la emisión de gases, que no se sabe si son o no contaminantes», ha denunciado, «huele peor desde que se instaló la planta de compostaje y selección y nunca ha habido tantas moscas como desde hace cuatro años. Todo esto genera problemas de convivencia, de salud y de bienestar».
Busturia ha recordado que la planta de Son Reus fue concebida «como una solución racional» para la gestión de los residuos de todas las islas. Es más, en estos momentos, tal y como señaló el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, en la Conferencia de Presidentes celebrada el lunes en Ibiza, la planta «funciona al 70%» por lo que tiene capacidad suficiente para asumir la gestión de los residuos de las Pitiusas.
«Es una planta infrautilizada», ha señalado Busturia en este sentido, «porque tiene capacidad para recoger y procesar los residuos de todas las islas. Si está infrautilizada, es lógico que se haga el traslado». Sin embargo, para ello será necesario adoptar «medidas previas» en cada isla y es ahí donde la plataforma quiere conocer el detalle del acuerdo: «Desconocemos en base a qué informes se ha tomado este acuerdo. Nosotros estamos pendientes de una reunión con el Consell de Ibiza por el proceso de participación ciudadana abierto sobre el futuro del vertedero. Pero esto es como la OPA hostil del BBVA al Banc Sabadell y la consulta pública anunciada por Pedro Sánchez. Creemos que esto es algo que han de decidir personas con criterio bien informado». Y ha añadido que desde la plataforma se considera que la decisión sobre la gestión definitiva de los residuos en Ibiza debería ser tomada en base a criterios técnicos, buscando a las mejores consultoras del sector, que son las que «pueden hacer los estudios y buscar soluciones, como se ha hecho en otros lugares».
Cuatro mil viviendas
Busturia, finalmente, ha recordado que esta plataforma defiende los intereses de los propietarios de más de 4.000 viviendas afectadas por los problemas generados por el vertedero de Ca na Putxa. Y ha lamentado la falta de acciones por parte de las administraciones. En este sentido, ha puesto como ejemplo la imposibilidad de acceder a informes sobre las emisiones de gases del vertedero. Una situación que ha llevado a la plataforma a empezar a trabajar para ser esta entidad la que contrate a una empresa que lleve a cabo estas mediciones.
La organización Amics de la Terra, por su parte, ha mostrado su acuerdo con la decisión del traslado de los residuos a la planta de Son Reus. Su presidenta, Hazel Morgan, ha señalado que «no hay más opciones en estos momentos por culpa de la falta de previsión y de planificación por parte de las administraciones». Morgan, sin embargo, ha indicado que no cree que esta pueda ser una «solución definitiva»: «Por una cuestión ética, hemos de ser responsables de nuestras acciones. Si producimos residuos, hemos de ser nosotros los que nos ocupemos de ellos».
«Reducir la población»
La presidenta de Amics de la Terra ha explicado que a pesar de que «hay muchas maneras de gestionar los residuos», en Ibiza «no se han aplicado». Y ha señalado que ni el Consell ni los ayuntamientos han trabajado en planes reales para la reducción de los residuos en la isla, a pesar de que así lo indican las legislaciones europea, estatal y autonómica. A esto ha añadido que es necesario «reducir la población, sobre todo la turística» porque «la isla está al límite en sus recursos».
Morgan, finalmente, ha admitido que para el ciudadano de a pie resulta difícil aplicar en casa las normativas para la reducción de residuos. En este sentido, la ecologista ha recomendado acciones como intentar comprar productos con el menor empaquetado posible o consumir menos. Pero también ha subrayado que son las administraciones y las grandes empresas y productores las que tienen la obligación de poner en práctica medidas que faciliten la reducción de los residuos.
Miles de toneladas de plásticos, aluminio, hierro y acero, cobre que es dinero, mezclado con las cascaras de plátano y demás inmundicias orgánicas, pero claro, para la mayoría, eso de reciclar, tener que tener en casa dos cubos de basura y depositar los residuos en sus lugares correspondientes, "da mucho trabajo y ocupa espacio en nuestros pisitos". Ahora el dinero, porque la basura lo es, se va a convertir en humo ¡¡ Felicidades !! a todos los "narices sensibles ".