El edificio de es Martell fue el escenario ayer al mediodía de la inauguración oficial de las obras acometidas durante el pasado invierno por IGY Ibiza Marina, la marina amarres de grandes esloras situada en la dársena de Levante del puerto de Ibiza.
Unos trabajos que permitirán que las embarcaciones tengan suministro eléctrico y, por lo tanto, puedan apagar sus generadores mientras están amarrados en el puerto de Ibiza. José Luis Almazán, CEO de Ocean Capital Partners (OCP), el socio mayoritario de IGY Gestora Marinas Spain S.L., junto a Grupo de Empresas matutes y Island Global Yachting (IGY), apuntó ayer que la inversión ha sido de cerca de cinco millones de euros. «Son obras que se ven poco porque están en el subsuelo», afirmó Almazán, quien también destacó que se ha respetado el pavimento histórico del puerto y que «el reto» que se propone es atraer embarcaciones durante «dos o tres meses en invierno».
El proyecto, que se inició en noviembre del pasado año, ha supuesto una actuación integral tanto en el área terrestre como en la marítima, con la construcción de una nueva planta de amarres diseñada para acoger barcos de entre 20 y 150 metros de eslora y cruceros durante parte del año.
También intervino durante la inauguración de la marina el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), Javier Sanz, quien calificó a los puertos como «motores económicos, espacios de convivencia y puerta de entrada a nuestras islas».
El conseller balear del Ciclo del Agua y del Mar, Juan Manuel Lafuente, destacó la «importancia del sector náutico» en el archipiélago balear y del «equilibrio» que ha de tener a la hora de respetar el medio ambiente mientras ofrece puestos de trabajo de calidad.
También intervinieron el concejal de Turismo de Vila, Rubén Sousa, y el director insular de Turismo, Juanmi Costa, quien recordó que en su familia eran carpinteros de ribera (mestres d’aixa) y destacó la diversidad de la isla, en cuyos puertos pueden convivir desde llaüts clásicos hasta yates de gran eslora con las últimas novedades tecnológicas.
Antes de los discursos, los componentes de la Colla de sa Bodega llevaron a cabo una exhibición de ball pagès. Finalmente, Almazán y Javier Sanz fueron los responsables de cortar la cinta protocolaria con la que quedaba inaugurada la nueva marina del puerto de Ibiza.
Además de la conexión eléctrica, IGY Ibiza Marina también se ha intervenido en la pasarela del dique de abrigo (es Muro) que permitirá a la Autoridad Portuaria de Baleares recuperar alrededor de 200 metros de línea de atraque del muelle adosado para pequeños cruceros, que hasta la fecha esta inutilizado por el mal estado estructural de la pasarela.
Esta mejora no sólo restituye la capacidad operativa del puerto, sino que también optimiza la planificación de atraques en temporada alta y reduce la saturación de otros muelles. Además, se han mejorado todos los servicios náuticos existentes y se ha habilitado una nueva oficina en el edificio de es Martell destinada a recibir y atender a los clientes y capitanes de las embarcaciones.
Como novedad, en esta concesión la APB permitió el atraque de embarcaciones comprendidas entre los 20 y 40 metros de eslora, en el caso de que sean de base —es decir, con una estancia mínima de seis meses al año— o bien transeúntes en temporada baja. El ente portuaria tomó esta medida con el objetivo de garantizar una mayor presencia de embarcaciones y potenciar así la actividad económica del barrio de la Marina durante toda la temporada. En temporada alta la limitación para las embarcaciones transeúntes se establece en más de 40 metros.
La concesión consta de dos líneas de atraque: una de 240 metros en el muelle de Levante y otra de 115 metros en el lado este del Contramuelle, es decir, a levante de es Martell. En total, IGY Ibiza Marina contará con 28 amarres para embarcaciones de entre 20 y 150 metros de eslora.
Además de los representantes institucionales, al acto de inauguración también asistieron representantes vecinales y de los comercios de la Marina.
Impacto económico
El CEO de Ocean Capital Partners, José Luis Almazán, explicó que las embarcaciones de 100 metros de eslora tienen un impacto económico anual de alrededor de 10 millones de euros. «Los clientes pagan el amarre, la electricidad... Pero también todo lo que necesitan, ya sea la comida a bordo, las experiencias, el mantenimiento... Sólo en reparaciones durante dos meses se pueden gastar dos millones de euros», apuntó Sasha Romashova, gerente comercial de Ocean Capital Partners.
IGY Ibiza Marina señala que en estas obras se ha llevado a cabo una inversión de casi cinco millones de euros, que ha permitido generar empleo directo para 55 personas. Según las estimaciones realizadas, la actividad de la marina de grandes esloras entre 2025 y 2033, que es cuando termina su concesión, se traducirá en un impacto socioeconómico global de 30,4 millones de euros -aproximadamente 3,3 millones anuales- y la creación de 15 puestos de trabajo directos, así como más de 300 empleos indirectos e inducidos.
IGY Ibiza Marina opera estas instalaciones desde marzo de 2024, mediante una concesión administrativa de ocho años y medio.
XY añádele las aguas grises. O los ricos no ca*an?