El fallecimiento del jugador de hockey sobre hielo, Gary Kelly, tras caer desde un tercer piso en un hotel de Sant Antoni, ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de actuar de una u otra manera para frenar estos tristes sucesos. Cabe recordar que en pocos meses han sido hasta tres los turistas fallecidos en Sant Antoni en similares circunstancias, todos con edades inferiores a los 27 años.
En la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera lamentaron ayer estas muertes y confiaron en que los responsables del establecimiento donde se han producido sepan cómo actuar. Sobre si estos hechos pueden perjudicar o no la imagen turística de la isla, desde la patronal reconocieron que «son malas noticias en todos los sentidos».
El pasado jueves, el Ayuntamiento de Sant Antoni lamentó el fallecimiento de estos turistas, aunque señaló que estos trágicos sucesos no deben utilizarse como argumento político, contestando así a las críticas del grupo socialista en la localidad.
Tras reunirse el alcalde Marcos Serra y otros miembros del equipo de gobierno municipal con el hotel donde se registraron estos sucesos, se trasladó la necesidad de reforzar los protocolos existentes y adoptar medidas de seguridad «más estrictas» y actuaciones «excepcionales». La propiedad, por su parte, mostró su disposición a acometer diversas mejoras con el objetivo de prevenir este tipo de incidentes en el futuro. El pasado año, durante una de sus visitas a Ibiza, el embajador de Reino Unido en España, Hugh Elliott, recordó la campaña impulsada hace un tiempo para evitar incidentes en la isla cuyo lema es Stay with your mate o Quédate con tus amigos. Elliott señaló entonces que más del 70% de los casos de incidentes con turistas británicos se produjeron cuando se encontraban solos. «Tenemos muy buenos resultados con esta campaña y estamos promoviéndola con influencers, DJ y redes sociales para que llegue a los adolescentes», explicó.
Esta misma semana, fuentes de la Embajada británica en España se refirieron a la campaña impulsada hace seis años y agradecían la colaboración de las autoridades y empresarios de las Baleares para seguir desarrollando esta iniciativa. También destacaron que su equipo consular «trabaja sin descanso» para garantizar que visitantes y residentes británicos estén seguros durante sus estancias en la isla.
El psicólogo Gerardo Ramade quiso analizar qué hay detrás de comportamientos que acaban de la peor de las maneras para algunos jóvenes. Según consideró el experto, los políticos no pueden reclamar a los hoteles que cambien las conductas de determinadas personas «como no se pueden poner barandillas a los acantilados», puesto que el problema «no es culpa de Ibiza ni de ningún tipo de exceso que se cometa en la isla».
Ramade afirmó que, principalmente los jóvenes británicos, llegan «con una necesidad de expresión y liberación» que les lleva después a comportarse de sorprendentes formas. «Cuando la gente necesita extrovertir esas frustraciones por las represiones que viven en sus países, van a hacer cualquier cosa para romper esos límites y llamar la atención», insistió.
En este sentido, el psicólogo destacó la «rectitud» que existe en el Reino Unido y, «cuando uno cambia educación por represión, puede tener un problema grave». «Ibiza no produce este tipo de cosas, simplemente las libera», insistió. Ramade apuntó a la «peor de todas las drogas», el alcohol, como el gran detonante de estas situaciones. También consideró que falta mucha educación al respecto y que no se escucha a los jóvenes. «Qué hacemos, ¿prohibimos el alcohol? La respuesta es no, pero debemos educar sobre los peligros que conlleva», concluyó.
MelParece ser que tanta promocion turistica por parte de nuestros gobernantes.... tanta feria no ha dado los resultados esperados. Dejen de malgastar nuestro dinero y pongan orden aqui!