Fiestas a altas horas de la madrugada, muchas personas conviviendo en una sola vivienda, circulación de personas ajenas a la comunidad, e incluso escenas sexuales en la piscina comunitaria. Todo esto y mucho más es con lo que se han tenido que acostumbrar a lidiar unos vecinos de Platja d'en Bossa a causa de un vecino conflictivo instalado en su comunidad, que vieron como hace apenas un par de semanas llegaba la gota que colmaba el vaso de su paciencia.
Y es que el pasado viernes 3 de octubre un asistente a una de esas fiestas, ya en plena mañana y supuestamente bajo el efecto de sustancias estupefacientes, trataba de arrojarse desde el balcón de esa vivienda, un cuarto piso, a raíz de una confrontación con la Policía Local que había acudido al lugar. Pese a que el intento fue frustrado gracias a la intervención tanto de otra gente que estaba en la fiesta como de la policía, todo el barrio se enteró de lo que estaba sucediendo dados los gritos que la situación produjo.
Todo empezó, según explican los vecinos, en el año 2021, cuando la propietaria de la vivienda se marchó de la isla y comenzó a alquilarla a un hombre de nacionalidad italiana. «Al principio era solo ruido de fiestas, pero cada vez fue derivando en otros problemas», asegura uno de los vecinos que, por motivos de confidencialidad, prefiere no dar su nombre.
Uno de esos problemas es un constante trasiego de gente con actitudes extrañas que podrían indicar un supuesto tráfico de drogas. «Hemos intentado hablar con él, al principio nos decía que lo iba a tener en cuenta, pero no ha servido de nada», explica ese mismo vecino. Se pusieron en contacto también con la propietaria de la vivienda, pero esta aludió a que con contrato en vigor «no podía hacer nada».
Como tantas otras veces, la presencia de drogas lleva asociadas actitudes perjudiciales, como peleas, por las cuales han tenido que acudir al lugar en repetidas ocasiones agentes de la policía. Estas peleas en ocasiones no eran por personas externas, sino entre el arrendatario en cuestión y su pareja, motivo por el cual se lo han llegado a llevar detenido por esos supuestos episodios de violencia doméstica, según explican los vecinos.
Aluden también a los problemas que ha generado en cuanto a desperfectos para la comunidad. Por ejemplo, citan, a la propietaria del bajo le han quemado el toldo en repetidas ocasiones, o la puerta de la entrada, que ha sido reventada recientemente de una patada, entre otras tantas que han obligado a la comunidad a instalar cámaras de seguridad.
Esta persona estaría supuestamente arrendando habitaciones. De hecho, aunque no se pueda comprobar fehacientemente este hecho, desde el exterior del edificio sí que se puede observar una pequeña estructura, a modo de caseta, que también está alquilando a una persona que, para más inri, tiene un perro que realiza sus necesidades en el propio ático, generando unas condiciones de insalubridad más que evidentes.
En cuanto a lo sucedido la pasada semana, estos mismos vecinos explican que la Policía acudió a esta vivienda y una de las personas que estuvo en el interior se encaró con los agentes. Al haber mucha gente en el interior del piso, los agentes habrían pedido refuerzos. Tras un supuesto forcejeo y muchos gritos en torno a las nueve y media de la mañana, una de esas personas trataría de arrojarse desde el balcón.
En ese momento el inquilino en cuestión no estaba, puesto que «tiene otros negocios y otras viviendas en la isla y no siempre está por aquí», aseguran estos vecinos que, tras lo sucedido, se pusieron en contacto de nuevo con la propietaria de la vivienda. La respuesta, una vez más, fue asegurar que con el contrato en vigor ella no podía hacer nada.
Estos vecinos se sienten desamparados ante una situación con la que no reciben soluciones. Aseguran que estas personas han sido denunciadas tanto desde el Consell por alquiler igual como desde la policía. Incluso, han escuchado rumores, aunque tampoco existe confirmación oficial de esto, que las personas que están en el interior de esa piso están localizados por realizar okupaciones a viviendas.