La consellera de Bienestar Social de Ibiza, Carolina Escandell, ha admitido este miércoles que el servicio de Menores de la institución insular ha retirado varias tutelas a familias musulmanas cuyas hijas menores se rebelaban ante las imposiciones «radicales» de estas. Escandell, sin embargo, ha puntualizado que «no hay evidencia de que sea una generalidad». No obstante, ha dejado claro que la institución tiene la obligación de «proteger» a estas menores.
Aunque no ha concretado el número exacto de menores musulmanas tuteladas por el Consell por este motivo, sí ha explicado que lo habitual es aplicar a las familias programas de intervención con el fin de que las niñas puedan compaginar con normalidad la realidad que conocen a través de la escuela y sus relaciones sociales y la de las costumbres familiares. El problema se suele agravar cuando estas menores llegan a la adolescencia.
Buena parte de estas niñas, ha asegurado la consellera, son menores que ya han nacido en la isla o que se han trasladado a Ibiza con sus familias siendo muy pequeñas: «Se incorporan a una vida normalizada en colegios y en sus relaciones y, cuando vuelven a sus casas, les quieren seguir imponiendo criterios de una cultura más radical».
Escandell ha señalado también que la comunidad musulmana en Ibiza no es tan grande «como para hacer estudios estadísticos» sobre este problema. Sin embargo, sí ha reconocido que el servicio de Menores insular lleva algún tiempo afrontando el mismo.
La consellera, por otro lado, ha asegurado que es también «más preocupante la radicalización de la sociedad y la polarización ideológica». En este sentido, Carolina Escandell ha subrayado que la inmigración es un fenómeno que está afectando a toda España y ha añadido que llegan más inmigrantes por los aeropuertos que vía pateras. También ha asegurado que quienes llegan a nuestro país «han de entender y adaptarse a la realidad» de España como sociedad «democrática y que cree en la igualdad».
Escandell ha mostrado su comprensión hacia el hecho de que los inmigrantes quieran conservar sus raíces. Pero ha señalado que «lo que no es compatible es la polarización», que lleva a decir «mentiras y barbaridades». Algo que sucede sobre todo en entonos digitales y que afecta especialmente a los jóvenes.
La directora del CEPCA, Belén Alvite, ha indicado, por su parte, que el Consell «está haciendo un buen trabajo con los menores extranjeros no acompañados» que llegan a Ibiza a bordo de las pateras. Alvite ha explicado que con todos ellos «se hace un trabajo de sensibilización a través de talleres». Un trabajo que tiene como objetivo que «entiendan los códigos de la sociedad a la que han llegado» y ante los que estos adolescentes muestran por lo general «una actitud muy positiva».
,, no se hasta que punto, judicialmente hablando, tendría esta medida,,, muy radicalizas tendrían que estar estas adolescentes,,en fin, veremos cuando un@s progenitores denuncien..