La tradición también se encuentra en la gastronomía y en época de cuaresma hay platos que son típicos en Eivissa y Formentera, que todavía se siguen manteniendo por parte de aquellos que buscan que perdure el sabor de lo local. En esta ocasión la Escuela de Hostelería de Ibiza y Formentera ha organizado este jueves un taller de aquella cocina que se realizaba en la época de nuestros abuelos y bisabuelos bajo el nombre Curs de cuina eivissenca de Quaresma para los alumnos de este centro, donde se han elaborado empanadas de gató y cocacrrois. Las encargadas de dar los pasos a seguir han sido las cocineras Marga Orell i Catalina Ferrer, antigua cocinera de Ca na Pepeta.
Los estudiantes han prestado la atención a los pasos que Orell seguía, ya que después tendrían que saber cómo se elaboran para futuras pruebas. También ha estado a su lado Ferrer, quien ha actuado en esta ocasión como «pinche de cocina», tal y como ella se ha referido.
Desde la masa hasta el momento del horno, la cocinera ha explicado minuciosamente cómo se hacen estos dos platos contundentes, pero sabrosos al paladar.
La preparación
Foto: Moisés Copa
Para las empanadas, ha sido necesario para la masa harina floja, harina de xeixa, agua, aceite, aceite suave arbequina, manteca de cerdo y sal; mientras que para el relleno hace falta gató pelado y sin espinas, cebolla tierna, ajo tierno, ajo perejil, sal y pimienta. Sobre estos ingredientes ha surgido un momento de debate de si es necesario o no el gató, puesto que en algunas casas se retiraba, pero otras no se mantenía.
De hecho, Catalina Ferrer ha explicado que, cuando ella iba a Vila, ya que vivía en el campo, compraban una empanada y era con esta espina que lleva el gató. «Cada uno la hace a su manera. Algunos le meten guisantes y sofrito de cebolla y ajos, pero es a gusto de cada uno, por ello siempre digo que la cocina no tiene ni principio ni fin, porque uno pondrá guisantes, otro pone el relleno crudo... Y esto es la cocina. Irás a cincuenta recetas de cocarroi, por ejemplo, y cada uno lo hace a su manera. Orell también ha remarcado que aprovechaban para hacer las empanadas de pescado porque no se podía comer carne hasta pasado el Viernes Santo.
Por otra parte, para el cocarroi es necesario para la masa harina de xeixa, aceite de oliva, manteca de cerdo, agua, zumo de naranja y sal. En cuanto al relleno, se debe usar verdura, acelgas o espinacas, cebolla tierna, ajo tierno, piñones, pasas, sal, pimienta, pimentón dulce y aceite de oliva.
La preparación de ambas recetas es muy similar, ya que en ambas se debe hacer una masa y rellenarla con el relleno que se ha elabora, pero cada una tiene su forma, lo que las hace especiales en cierta manera.
Así, los estudiantes de la Escola d’Hosteleria se han acercado un poco más a aquella cocina «de aprovechamiento» para seguir con la tradición culinaria que marca esta época del año.
Pues a mi la.profesor ame da igual. Al menos alguien les enseña. Igualmente decir que deberían hacer más talleres porque vuelan las plazas los precios son buenos para comprar el material km 0 y que estas cosas que la sociedad responde bien las hacen muy pocas veces al año. La noticia dice que no solo es la cocina de festividad sino toda la q se haga desde el producto local. Pues eso más talleres de todo lo que puede abarcar cocona km 0 sea fesrividad o platos normales del día a día para personas no profesionales del sector, vamos la gente de a pie