La crisis de vivienda de Ibiza y Formentera, la más grave de toda España, ha alcanzado un nuevo estadio desconocido hasta el momento. Si bien la temporada anterior, cuando se creía que se había alcanzado el techo virtual de gasto por habitación, las habitaciones alcanzaban los 1.500 euros, esta temporada los intermediarios y los propietarios han encontrado una nueva forma de sacar rentabilidad a sus contratos de alquiler: meter a tres personas en una sola habitación.
En esta ocasión, en un anuncio publicado en una conocida red de mensajería, se puede leer: «Habitación triple en Ibiza ciudad, muy grande con cama matrimonial y una individual, baño al lado y terraza. Para alquiler de temporada del 1 de abril al 31 de octubre. Precio: 700 euros por persona más gastos. Fianza: 1 mes de alquiler».
El piso cuenta con otras dos habitaciones: en una vive la persona anunciante, y en la otra vive una pareja. El anunciante reconoce que no es el propietario de la vivienda, sino la persona que figura en el contrato de alquiler. Cuando se le pregunta por el precio que figura en el contrato, responde con aspereza: «¿Es relevante esta pregunta? [...] No estoy haciendo lucro. La habitación cuesta 700 € por persona más gastos, esto es lo único que te tiene que importar». Afirma que alquilar el piso entero le costó 29.000 euros para los 7 meses que abarcan de abril a octubre, un extremo que este rotativo no ha podido confirmar.
Además, no están permitidas las visitas, excepto para la persona que firmó el contrato. «Tomé un piso para la temporada solo para que pueda venir mi novia algunas veces [...] Después de que gaso 30.000 euros en un piso y vivo en una habitación de dos por dos las reglas las pongo yo, y si no te gusta, hay muchas habitaciones en Ibiza».
La nueva realidad
Este no es un caso aislado. Mientras las empresas alquilan pisos para sus trabajadores y sectores como el de la construcción anuncian que no tienen suficientes trabajadores por la crisis de vivienda, los precios del alquiler han alcanzado cotas insospechadas: «Habitación doble y se puede hacer triple. Precio por mes: 1200 euros. Si son 3 personas: 1800 euros», se puede leer en otro anuncio.
También se pueden encontrar en este grupo de mensajería pisos enteros en alquiler «solo para empresas»: tres habitaciones por 3.000 euros para todo el año. A precio de 1.000 euros la habitación, existen muchas posibilidades de que las empresas, especialmente si operan en temporada, busquen alojar varios trabajadores en la misma habitación para que el alquiler les pueda salir rentable. Estas empresas, a su vez, cobran el alquiler a sus trabajadores y en ocasiones actúan como garantistas de los arrendatarios: pagan fianzas y firman documentos para garantizar que los arrendadores vayan a cobrar su alquiler.
Sorprende también un anuncio de alquiler anual de un estudio en el centro del municipio de Ibiza «para persona sola o pareja»: 1.750 euros al mes, más gastos.
El salario mínimo en España, distribuido en 12 pagas, es de 1.424,50 euros brutos al mes, que después de un 14 % de IRPF sería de 1225.07 euros al mes con las pagas extraordinarias prorrateadas. En este caso, el alquiler de este estudio supondría un 142.85 % del salario mínimo interprofesional. Si se pagara entre dos personas, ambos solo contarían con un 57,15 % del salario de una de las dos personas para sobrellevar el resto de gastos de la vida cotidiana, incluidos los gastos de luz, agua e Internet del estudio.
Pues ya se ve, los propios inquilinos , en parte, son los que hacen subir el precio . Prohibir realquilar, o las condiciones las pone el propietario, según alquiler percibido, se debería regular esta práctica.