La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, destacó ayer durante su visita a Ibiza que Formentera es actualmente la única isla de Baleares en la que se está ejecutando un proyecto de modernización de regadíos financiado por el Gobierno central.
La actuación, indicó, cuenta con un presupuesto de más de un millón de euros, de los que el Ministerio aporta el 80 % a través de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Según explicó García Bernal, se trata de un proyecto centrado en la eficiencia energética que se encuentra en una fase muy avanzada y cuya finalización está prevista en los próximos meses.
Durante su intervención, la secretaria de Estado subrayó la necesidad de impulsar este tipo de infraestructuras en un territorio especialmente vulnerable a la escasez de agua como es el archipiélago balear. En este sentido, recordó que el acceso a los recursos hídricos sigue siendo una de las principales preocupaciones del sector primario, especialmente tras el pasado verano, cuando muchos acuíferos alcanzaron niveles de sobreexplotación y se registró una situación de emergencia hídrica. Aunque este año las lluvias han sido más abundantes, García Bernal advirtió de que la agricultura no puede depender únicamente de factores climáticos.
«No se puede vivir esperando a que llueva»
«No se puede vivir esperando a que llueva», señaló, insistiendo en la necesidad de planificar soluciones estructurales que garanticen el suministro de agua a medio y largo plazo. En este contexto, instó a recuperar los proyectos de modernización de regadíos que quedaron paralizados en Mallorca y Menorca durante la anterior legislatura.
Según indicó, corresponde tanto al Govern balear como a las comunidades de regantes reactivar estas iniciativas, adaptarlas a las exigencias actuales – incluidos los informes de impacto ambiental – y promover su ejecución. La representante del Ministerio insistió en que el Gobierno central mantiene su disposición a colaborar mediante convenios con las comunidades autónomas, en los que estas financian parte de la inversión que corresponde a los regantes. «No estamos hablando de grandes proyectos, sino de aquellos que necesiten los agricultores de Baleares, pensando no en el hoy, sino en el mañana», afirmó. En relación a Ibiza, García Bernal confirmó que existe alguna iniciativa en fase inicial, aunque evitó ofrecer detalles. «No me gusta generar expectativas con proyectos que no están definidos ni cerrados», apuntó, reiterando que el único proyecto consolidado en estos momentos es el de Formentera.
A nivel estatal, destacó que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación está destinando más de 1.335 millones de euros a la modernización de regadíos, la mayor inversión en este ámbito de los últimos 25 años. En territorios insulares como Canarias, agregó que esta apuesta incluye más de 80 millones de euros para proyectos basados en el uso de aguas no convencionales, como las regeneradas o desaladas, una línea que podría servir de referencia para Baleares. García Bernal puntualizó que la modernización de regadíos es clave para garantizar la sostenibilidad y competitividad del sector en Baleares e insistió en la necesidad de reactivar los proyectos pendientes para asegurar su futuro.
La secretaria de Estado también puso especial atención en otros instrumentos estatales disponibles para el sector, incluyendo la línea de ayudas para facilitar la financiación a jóvenes agricultores y los fondos del Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PAC).
También insistió en la necesidad de que Baleares avance en la puesta en marcha de convocatorias de ayuda Leader, que ya están operativas en otras comunidades autónomas, y que permitirían financiar proyectos de pequeños emprendedores locales, fortaleciendo la actividad rural y agroalimentaria en la isla.