Una vecina de Jesús asegura no dar crédito a lo que acaba de sucederle a su familia: las flores que habían depositado en la tumba de su madre, enterrada en el cementerio de Jesús, han sido robadas por algún desaprensivo.
El martes de la pasada semana, esta joven se dirigió al camposanto y dejó un bonito ramo de flores para conmemorar el primer mes del entierro de su madre. De anteriores visitas había otros ramos que, probablemente al tener más días, no fueron sustraídos.
Una de las hermanas se acercó este pasado sábado al cementerio y ya pudo comprobar cómo habían desaparecido las últimas flores depositadas por la familia. «También yo misma pude ver que faltaba el último ramo y lo quisimos denunciar a través de las redes sociales. Es posible que ya hubiera pasado antes, pero que nadie hubiera comentado nada», comentó la mujer a este rotativo.
«Es un cementerio pequeño y lo recorrí todo para ver si alguien lo había cambiado de sitio o si lo habían tirado a los contenedores y nada»
Según reconoció, la familia no da crédito a lo sucedido «porque hemos visto que no se respeta el lugar de descanso de una persona que acaba de fallecer».
Aunque asegura que el aspecto económico «es lo de menos», el ramo había costado unos 70 euros. «Es un cementerio pequeño y lo recorrí todo para ver si alguien lo había cambiado de sitio o si lo habían tirado a los contenedores por algún motivo y nada. Alguien entró, lo vio nuevo, y no sabemos si lo cogió para dárselo a otra persona o para venderlo. Sentimos un gran disgusto y mucha rabia. No sé a quién se le puede ocurrir entrar en un cementerio para robar flores. Espero que se les caiga la cara de vergüenza», afirmó esta vecina de Jesús.
Estos hermanos aseguran que seguirán llevando flores a su madre, aunque «tendremos que vigilar para que nos pase lo mismo si ven que vamos llevando ramos».
«Me da igual el motivo por el que lo hayan hecho. Un camposanto debe ser respetado y al responsable le diría que es muy ruin y deplorable lo que ha hecho», concluyó.