El aparcamiento de Cala d’Hort afronta su recta final como espacio gratuito. El Ayuntamiento de Sant Josep adelantó ayer que este enclave, fundamental para poder acceder a uno de los puntos de la localidad con vistas a es Vedrà, pasará a ser de pago a partir de este verano en cuanto concluyan las gestiones que actualmente mantiene con la propiedad de los terrenos.
Con una superficie de 7.000 metros cuadrados y capacidad para unos 200 vehículos, este espacio es el único habilitado para estacionar en la zona, tal y como recoge el plan de gestión de la costa oeste de la isla. Mientras se ultiman estos trámites, algunos visitantes que se acercan a la zona de Cala d’Hort para disfrutar de las vistas sobre los islotes de es Vedrà y es Vedranell desconocen la existencia de este aparcamiento y estacionan el coche en zonas no habilitadas.
Además, siguen accediendo hasta la finca de s’Era des Mataret, uno de los reclamos más icónicos de Ibiza, pese a que los dos caminos que conducen a este espacio están cortados, ya sea para el paso de los vehículos como para los peatones. Cabe recordar que el pasado verano la propiedad optó por cerrar el acceso a pie hasta s’Era des Mataret con el objetivo de frenar la masificación, ya que este enclave se había convertido en uno de los puntos más concurridos para ver la puesta de sol frente a es Vedrà.
Sistema de pago
Debido a ello, Sant Josep apostó por implantar un sistema de pago para el uso del aparcamiento que el Consistorio asumió de manera provisional el año pasado después de alcanzar un acuerdo temporal con la propiedad.
La autorización de la Comisión Insular de Ordenación del Territorio y Patrimonio (Ciotupha) del Consell fue determinante para desbloquear esta opción, después de años de trámites en los que la propiedad logró la declaración de interés general. Esta resolución establece, no obstante, que el precio deberá ser consensuado con el Ayuntamiento, garantizando así que la gestión tenga un carácter público. Las opiniones entre los visitantes reflejaron este lunes una división clara ante la inminente implantación del pago. Para algunos, la medida es necesaria. «Si pagar sirve para que esto esté más organizado y no tengamos que dar vueltas interminables para aparcar, me parece razonable», señaló una turista de Barcelona. En la misma línea, una pareja llegada desde Madrid afirmó que «es mejor pagar unos euros y tener un sitio seguro donde dejar el coche que encontrarse con el caos que había antes». Otros visitantes, sin embargo, mostraron su rechazo. «Entiendo que haya que regular, pero cobrar por aparcar en un entorno natural no debería ser la solución», opinó Luca.
Más allá del debate sobre el pago, otra de las quejas recurrentes entre los visitantes fue la falta de señalización para acceder a los puntos desde los que contemplar la puesta de sol. Desde la propiedad de los terrenos recordaron en su momento que se trata de una finca privada que no forma parte del dominio público marítimo-terrestre, por lo que no existe obligación de señalizar ni de habilitar accesos como si se tratara de un mirador turístico. En este sentido, subrayaron que la costa cuenta con hasta ocho kilómetros de extensión y que existen múltiples puntos desde los que contemplar el atardecer. La futura implantación del pago en el aparcamiento se presenta así como una de las principales herramientas para intentar equilibrar la conservación del entorno natural con la elevada presión turística que soporta este enclave. Un cambio que, a corto plazo, «marcará un antes y un después» en el acceso a uno de los paisajes más icónicos de Ibiza.
Desgraciadamente la masificacion está llevando a ésto; lástima para residentes, cada verano nos quedan menos sitios donde ir.