Con una línea continuista en cuanto a la antigua dirección, pero con mejoras a nivel organizativo y de estructura. Bajo esta premisa de trabajo se ha presentado este lunes 7 de abril a Tomás Monzó como nuevo jefe de la Policía Local del municipio de Sant Antoni.
El acto ha tenido lugar en una rueda de prensa en la que han participado el alcalde Marcos Serra y la concejala de Seguridad Ciudadana, Neus Mateu, y que ha servido para hacer oficial un nombramiento por el cual ambos representantes políticos han mostrado su satisfacción a la hora de confirmar el relevo de Alejandro Ponce al frente del organismo, quien anunció a finales de febrero que no tenía intención de revalidar el cargo.
Monzó, subinspector hasta ahora, lleva una década vinculado a la Policía Local de Sant Antoni, donde ha ido ascendiendo de categoría de forma progresiva: cuatro años como agente de base, tres años como policía raso y los últimos tres ejerciendo como subinspector, cargo desde el que ha dirigido numerosos dispositivos y ha participado activamente en la organización de buena parte de la infraestructura policial del municipio.
Su nombramiento se ha formalizado mediante designación, adoptada oficialmente el 6 de abril y con efectos desde este 7 de abril. El proceso de elección no ha sido demasiado complejo, puesto que de los tres candidatos que decidieron presentarse al cargo, dos de ellos, que no formaban parte del cuerpo, no cumplían con los requisitos necesarios para ser nombrado jefe de Policía Local, según el concurso. Tal y como ha explicado Serra, este requisito tiene que ver con el nivel de catalán asociado al nivel de funcionariado concreto.
En todo caso, tanto el alcalde como la concejala han querido destacar lo positivo que consideran el hecho de apostar por alguien de la propia casa para garantizar la continuidad de una línea de trabajo que consideran exitosa. «Soy vecino, formo parte del pueblo tanto como profesional. Esta es mi casa y lo siento así», ha afirmado el propio Monzó, que ha subrayado que esa doble condición —la de profesional y la de vecino— le da una motivación añadida para afrontar el reto.
Refuerzo en seguridad
El nombramiento llega además, según ha asegurado el propio alcalde, en un momento de notable crecimiento del cuerpo. La Policía Local de Sant Antoni ha pasado de 59 a 69 efectivos, un incremento significativo al que se suman diez agentes en prácticas que completarán próximamente el módulo de armas para poder incorporarse de forma plena y operativa. Se trata, según ha apuntado Serra, del mayor número de efectivos que ha tenido nunca el cuerpo, lo que supone un punto de partida sólido para el nuevo jefe, aunque también implica una mayor complejidad organizativa en un momento de transición.
A este refuerzo humano, ha añadido Neus Mateu, se suma una inversión en infraestructura sin precedentes en el municipio. En los próximos 45 días —plazo con el que cuenta la empresa adjudicataria para completar los trabajos— se instalarán más de 100 nuevas cámaras de seguridad, incluyendo lectores de matrícula, repartidas por 65 puntos del municipio que hasta ahora no contaban con videovigilancia.
Con esta ampliación, el sistema de cámaras del municipio alcanzará un total de 169 dispositivos. La inversión se financia a través de una combinación de fondos propios y subvenciones externas, entre ellas las vinculadas al decreto de turismo responsable del Govern Balear, con una dotación de cerca de cuatro millones de euros. El sistema permitirá a los agentes consultar las imágenes en tiempo real desde una aplicación móvil, y las dependencias policiales contarán con pantallas de monitorización permanente.
Cambios estructurales
En cuanto a sus prioridades inmediatas, Monzó ha sido claro: antes de tomar ninguna decisión operativa, quiere escuchar. Su primer paso será mantener reuniones con su equipo directo, después con el cuadro de mandos y finalmente con el conjunto de la plantilla. Solo una vez completado ese proceso, ha explicado, se definirá el dispositivo de seguridad para el verano. En cualquier caso, ha descartado cambios bruscos en la línea de trabajo: «No venimos a intentar nada nuevo porque la línea que hemos estado siguiendo ha sido muy efectiva», en referencia a unidades como las de playa o los dispositivos de seguridad que se han desplegado en los últimos años.
A medio y largo plazo, sin embargo, sí ha apuntado a la necesidad de reforzar el cuadro de mandos intermedios, potenciar áreas específicas del cuerpo, mejorar la cohesión interna del equipo y desarrollar lo que ha descrito como «un plan directivo digno de Sant Antoni», un proyecto de más calado que permita proyectar el futuro del cuerpo más allá de la inmediatez de cada temporada.
Verano y gas de la risa
Monzó toma las riendas a principios de abril, con apenas unas semanas por delante antes de que arranque la temporada estival, el período más exigente para cualquier cuerpo de seguridad en un municipio turístico como Sant Antoni. A lo largo de este mes está prevista además la celebración de la Junta Local de Seguridad, en la que el Consistorio, junto al delegado del Gobierno, perfilará el plan de seguridad para el verano con todas las fuerzas implicadas.
Entre los retos de mayor calado que tendrá que afrontar el nuevo jefe destaca la lucha contra el consumo de gas de la risa, un fenómeno frente al que Sant Antoni se ha posicionado como municipio pionero. Monzó ha reconocido que las limitaciones de la normativa estatal penal dificultan una respuesta más contundente por parte de la Policía Local y ha anunciado que una de sus primeras gestiones será reunirse con las Fuerzas de Seguridad del Estado para pedir su colaboración activa en este ámbito.
Más delitos
Respecto a un informe reciente del Ministerio del Interior que sitúa a Sant Antoni como el municipio español con un importante incremento porcentual de delitos registrados, con un aumento del 14%, Monzó ha defendido con firmeza la labor del cuerpo: «Estamos cumpliendo con creces cada verano, trabajando a veces por encima de nuestras posibilidades físicas y mentales» y ha apuntado que esos índices «provienen de otros cuerpos».
A colación de este asunto, Serra ha aprovechado para señalar directamente la histórica falta de efectivos de la Guardia Civil en el municipio como uno de los problemas estructurales que condicionan la seguridad en Sant Antoni. Ha reclamado una vez más al Estado una presencia mayor de efectivos de la Benemérita para el cuerpo municipal «pueda centrarse en sus competencias de ordenanzas municipales».
manso71¿ O sea, son los alcaldes y policías los responsables de que cada día vienen más chorizos a la isla ?