La Associació d’Apicultors d’Eivissa denunció este sábado un ataque de extrema gravedad contra uno de sus apiarios en la isla, donde desde 2018 se desarrolla un proyecto clave para la recuperación de la abeja autóctona. Los hechos, ocurridos en un intervalo estimado de entre diez y quince días, han provocado la pérdida irreversible de varias colonias y amenazan seriamente la continuidad de un programa considerado estratégico para la biodiversidad insular.
Según destacó la asociación, persona o personas con conocimientos técnicos avanzados en apicultura sustrajeron la totalidad de la cría y la miel de once colmenas y trece núcleos. La actuación, lejos de responder a un acto vandálico, revela una intervención planificada: los cuadros con larvas fueron retirados y sustituidos por cera laminada, un detalle que evidencia tanto la intencionalidad como la pericia de los autores.
Las consecuencias han sido inmediatas. Cinco colmenas y cuatro núcleos han desaparecido ya debido a la extrema debilidad generada tras la sustracción, mientras que el resto de unidades se encuentra en estado crítico. La asociación teme que, de no revertirse la situación, el impacto sea irreversible para el proyecto.
Uno de los miembros de la entidad afectada ha relatado con detalle a Periódico lo sucedido: «Teníamos 15 colmenas que revisamos y alimentamos el pasado 15 de febrero. La intención era, por estas fechas, poder dividir cada una de las colmenas en dos para multiplicar el número de familias. Cuando fuimos el otro día nos encontramos con que alguien había cogido varios de los cuadros de cada una de las colmenas, entre 30 y 40 en total, precisamente en los que se encuentran las larvas, sustituyéndolos por cuadros nuevos».
El testimonio apunta además a una acción deliberada para retrasar el descubrimiento del robo: «Sospechamos que su intención era que, al cabo de un tiempo, no nos diéramos cuenta, lo que evidencia que se trata de alguien que conoce bien el oficio de la apicultura. Sabían bien lo que hacían». Según explica, el objetivo podría haber sido apropiarse de material biológico de alto valor: «Probablemente la intención es poder montar una colmena con esta raza de abeja, que es muy productiva, en su propia casa».
El apicultor también confirma la sustracción de miel: «En otra de las colmenas había varios kilos de miel acumulada y también se la llevaron toda». Las colmenas estaban ubicadas en una zona estratégica del norte de la isla, en los alrededores de Portinatx, donde el aislamiento de zánganos de otras especies permite preservar la pureza genética de la abeja autóctona.
«Debido a este robo, hemos perdido un tiempo precioso, meses de trabajo, para poder seguir expandiendo las familias de esta raza de abeja», lamenta.
El proyecto, iniciado en junio de 2018, tiene como objetivo la conservación de una población adaptada al entorno local, fundamental para el equilibrio de los ecosistemas y la polinización de la flora insular. La pérdida de estas colonias no solo supone un perjuicio económico, sino que compromete años de investigación, selección genética y esfuerzo colectivo.
Ante la magnitud de los hechos, la asociación ha interpuesto una denuncia ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, que ya investiga lo ocurrido. Asimismo, se ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana y a la implicación de las instituciones para esclarecer el caso.
Desde la Associació d’Apicultors d’Eivissa insisten en que este ataque trasciende el ámbito particular y constituye un atentado directo contra el patrimonio natural de Ibiza, en un momento especialmente delicado para la conservación de sus especies autóctonas.
VicentEn la propia Asociación de Apicultores de Ibiza hay muchas rencillas y muchas rencillas pendientes. Aquello que comentas de la miel adulterada: se denunciaron entre ellos y resultó que el denunciante también tenía el mismo problema, aunque al que se vio la cara fue al padre y al hijo. Ya ni me extrañaria que o se hayan saboteado ellos mismos o entre elloa sabiendo como las gastan