Las primeras conclusiones de la investigación de la Policía Judicial sobre qué pudo causar el martes la explosión de la vivienda en Can Cantó coinciden con las hipótesis de los Bomberos, según explicó ayer a Periódico de Ibiza y Formentera el jefe de este cuerpo José Antonio López.
Un escape de gas durante los trabajos que se ejecutaban en el edificio parece ser la causa principal. En una tubería, una fuga derivada de la sustitución de una cocina de gas a otra eléctrica vitrocerámica causó una bolsa de gas y, al abrirse un grifo de agua caliente, se produjo la gran deflagración.
Probablemente, un termo eléctrico originó la chispa que hizo que esa bolsa de gas detonase.
«La explosión fue debida al gas y la detonación se activó al abrirse el agua caliente y producirse esa chispa en el termo. Esas son las primeras conclusiones de la investigación y, según creo, son parecidas a las de la Policía Judicial», explicó el responsable de los Bomberos de Ibiza.
Para López, lo extraño y lo que habrá que investigar realmente es por qué la tubería tenía una fuga puesto que «eso es lo que no es normal». «El problema es por qué se creó la bolsa de gas y si ha habido negligencias», insistió.
Cabe recordar que, según explicó en Ibiza el conseller de Vivienda, José Luis Mateo, fueron los propios vecinos quienes, durante mucho tiempo, venían pidiendo la rehabilitación y acondicionamiento del edificio, que tiene 20 años de antigüedad y es propiedad del Ibavi. Los residentes solicitaron obras de mejora energética, con esa sustitución de las cocinas de gas por otras eléctricas.
Mateo relató que para los trabajos se habían aprovechado unos fondos europeos y la constructora contaba con todas las certificaciones, aunque habrá que depurar responsabilidades una vez se conozcan las conclusiones definitivas.
Heridos
Al cierre de esta edición, la mujer de 45 años herida grave en la explosión seguía ayer crítica en la UCI del Hospital Can Misses. Mientras, los heridos trasladados a la Unidad de Quemados de La Fe, en Valencia, continúan recuperándose con pronóstico reservado.
Se trata de un joven de 23 años que fue ingresado el miércoles en esta Unidad de Quemados. Este paciente había permanecido en observación en las Urgencias de Can Misses hasta su traslado. También una mujer de 21 años que ingresó de inmediato en la UCI de Can Misses fue trasladada anteriormente a la misma unidad.
Además, el herido de 21 años ingresado en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario evoluciona favorablemente y estaba previsto que este jueves pasara a planta, quedando a cargo de la Unidad de Neurocirugía.
Lo que hay que ver es quien se dejó el gas abierto, porque y en qué circunstancias. La cuestión también es que en estas viviendas del IBAVI vive la gente que vive, que por una parte son unos dejados y pasotas (pueden estar, como en este caso, días oliendo gas sin pensar ni preocuparse de que puede haber una fuga) y por otra parte no cuidan bien las cosas (es un edificio relativamente nuevo con 20 años, pero lo tienen ya tan descojonado que vienen reclamando una reforma integral del mismo).