El Ayuntamiento de Ibiza ha aprobado este jueves en pleno ordinario el convenio entre la Consellería de la Mar y el ciclo del Agua y el propio consistorio para la justificación de la subvención para actuaciones y proyectos municipales en materia de recursos hídricos, en el marco del plan anual de impulso al turismo sostenible.
En concreto se trata de 2.195.262 € destinados a la mejora de la red de agua del municipio, y particularmente a la renovación de la red existente, así como la instalación de una red nueva y separada, destinada al riego, y que utilizará el agua regenerada para el riego de instalaciones deportivas y zonas verdes de los barrios de Figueretes, Can Cantó y Can Misses, incluyendo el Estadi municipal de Es Putxet, el Estadi municipal de Can Misses, las pistas de atletismo Sánchez y Vivancos y las pistas deportivas situadas junto a la piscina municipal de Can Misses.
Para ello, se utilizará el agua proveniente de las corrientes de agua subterráneas que el Ayuntamiento de Ibiza recuperó el pasado año, después de décadas vertiendo toneladas de agua a la red. Esa agua, que ya se utiliza para la carga de camiones de riego y limpieza, estará a partir de la ejecución de este proyecto, canalizada y mejor aprovechada para el riego y limpieza de la mayor zona deportiva del municipio, ahorrando toneladas de agua que actualmente se utilizan para el riego y mantenimiento de esas instalaciones. De hecho, el 95% del agua utilizada hoy para limpieza en el municipio de Eivissa, procede de estos acuíferos.
El regidor de Medio ambiente Jordi Grive, ha destacado «un paso más en el compromiso de este equipo de gobierno con la sostenibilidad y el ciclo del agua. Hace apenas 3 años se perdían toneladas de agua a diario mientras estábamos en escenario de sequía. La sostenibilidad y el ecologismo se quedaba entonces en un discurso. Hoy esa agua se aprovecha, y con este nuevo convenio se podrá utilizar aún más y mejor, aprovechando para renovar la red, evitar fugas, maximizar su eficiencia y evitando no solo el desperdicio de agua, sino el coste energético que tenía su anterior vertido a la red. Seguimos avanzando hacia una ciudad de Ibiza cada vez más sostenible, donde cada gota de agua cuenta y se cuida».