El Pleno del Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja, celebrado este jueves en sesión extraordinaria urgente, ha aprobado el Plan Económico-Financiero 2026-2027, un documento que permite dar cumplimiento a la normativa de estabilidad presupuestaria tras el incumplimiento formal del objetivo de estabilidad y de la regla de gasto detectado en la liquidación del presupuesto de 2025.
El Ayuntamiento ha querido remarcar que la aprobación de este plan no responde a una situación de crisis económica, falta de liquidez o endeudamiento, sino a una obligación legal prevista para las administraciones públicas cuando se produce un incumplimiento técnico de las reglas fiscales. Según recoge el propio expediente, la causa principal ha sido la utilización del remanente de tesorería, es decir, del ahorro municipal acumulado durante ejercicios anteriores.
En este sentido, desde el Consistorio se ha subrayado que «no se ha gastado dinero que el Ayuntamiento no tuviera, sino que se ha utilizado ahorro propio municipal para financiar actuaciones necesarias para el municipio». El Plan Económico-Financiero identifica este incumplimiento como una situación coyuntural, no estructural, y descarta la existencia de un deterioro de las cuentas municipales.
Los datos económicos recogidos en el expediente reflejan que el Ayuntamiento cerró 2025 con un resultado presupuestario ajustado positivo de 4.763.424,33 euros y con un remanente de tesorería para gastos generales de 21.084.855,90 euros. Asimismo, el Ayuntamiento no presenta deuda financiera desde el año 2018 y el periodo medio de pago a proveedores se situó en 2025 en 21,5 días, dentro de los plazos legales.
El Plan aprobado tampoco contempla medidas estructurales de ajuste, como recortes de servicios, subidas de impuestos o reducción de prestaciones municipales. Las medidas previstas se centran en el control y seguimiento de la ejecución presupuestaria, el análisis del uso del remanente y la vigilancia permanente de ingresos y gastos para garantizar el cumplimiento de los objetivos en 2026 y 2027.
La alcaldesa de Sant Joan de Labritja, Tania Marí, ha defendido que «los vecinos pueden estar tranquilos, porque las cuentas municipales son sólidas». En este sentido, ha destacado que «el Ayuntamiento no tiene deuda, paga a proveedores en plazo, mantiene un remanente elevado y afronta este plan como un ejercicio de responsabilidad y transparencia».
«Este Plan Económico-Financiero no es una señal de debilidad, sino el cumplimiento de una obligación legal. No estamos ante un problema estructural, sino ante una situación técnica derivada del uso del ahorro municipal acumulado», ha señalado Marí.
Durante la sesión plenaria también se han abordado otros asuntos incluidos en el orden del día, como la designación de los festivos locales para 2027, la aprobación de la modificación de créditos 04/2026. Asimismo, se ha dado cuenta de la resolución de Alcaldía relativa a la aprobación de la liquidación del Presupuesto General de 2025 y de la modificación de créditos 03/2026.