La Mesa de Diálogo del Agua de Ibiza, impulsada por la Alianza por el Agua, apuesta por limitar el crecimiento urbanístico y turístico en la isla de Ibiza. Una decisión que se tomó el pasado viernes en una reunión especialmente significativa al cumplirse diez años de la creación de este espacio de participación ciudadana y sectorial. El encuentro, celebrado en la sede de PIMEEF —el mismo lugar donde tuvo lugar la primera edición en 2016, en plena crisis de sequía— reunió a más de treinta representantes de entidades ecologistas, organizaciones agrarias, empresas turísticas y gestoras del agua, además de administraciones locales.
El principal acuerdo al que se llegó con un «consenso unánime entre todas las entidades participantes, tanto sociales como empresariales y ambientales», a favor de establecer «límites efectivos» al crecimiento urbanístico y turístico de Ibiza. Afirma la Alianza por el Agua que los asistentes coincidieron en que la presión derivada de la masificación turística y del desarrollo urbanístico «es actualmente la principal causa de la sobreexplotación de los acuíferos y de la creciente presión sobre los recursos hídricos de la isla».
En este contexto, también hubo un «amplio acuerdo para rechazar la posible ampliación del aeropuerto de Ibiza», al considerar que un aumento de la capacidad aeroportuaria supondría incrementar aún más la llegada de visitantes y, por tanto, la demanda de agua y la presión sobre el territorio insular. Las entidades participantes defendieron que cualquier estrategia de sostenibilidad hídrica «pasa necesariamente por frenar el crecimiento y adaptar el desarrollo de la isla a la capacidad real de sus recursos naturales».
Pacto Insular del Agua
La sesión estuvo centrada en la revisión del grado de cumplimiento del Pacto Insular del Agua, un acuerdo suscrito en su día por todos los partidos políticos con representación en Ibiza. A partir de esta reunión se abre ahora un doble proceso: por un lado, una consulta a entidades sociales, ambientales y empresariales para proponer nuevas medidas que permitan actualizar y reforzar el pacto; y por otro, un proceso de rendición de cuentas en el que las administraciones deberán evaluar y explicar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
Durante el debate, las organizaciones volvieron a reclamar medidas concretas para mejorar la gestión hídrica de la isla, entre ellas un mayor control sobre los grandes consumidores de agua, el impulso al uso de agua desalada y el desarrollo de proyectos de reutilización de agua regenerada para usos agrícolas y para la recarga de acuíferos. No obstante, gran parte de las entidades conservacionistas insistieron en que antes de plantear nuevas ampliaciones de infraestructuras de desalación resulta imprescindible fijar límites claros al crecimiento urbanístico y turístico.
Asimismo, se abordó la necesidad de apostar por soluciones basadas en la naturaleza para reducir el riesgo de inundaciones y mejorar la capacidad de infiltración del agua, mediante la restauración de humedales y torrentes, la renaturalización de espacios degradados y la implantación de medidas agroforestales.
Con motivo del décimo aniversario de la Mesa de Diálogo del Agua, la jornada contó además con una conferencia inaugural de Leandro del Moral, catedrático de Ordenación del Territorio de la Universidad de Sevilla y miembro fundador de la Fundación Nueva Cultura del Agua, quien destacó la importancia de este tipo de espacios participativos para implicar a la sociedad civil en la planificación hidrológica y en la toma de decisiones sobre el futuro sostenible de la isla.
A VER CUANDO DESPERTAMOS Y EXIGIMOS DECRECER YA!!