El Sindicato Médico de Baleares (Simebal) valoró ayer positivamente el respaldo que sigue recibiendo el colectivo por parte de la ciudadanía ibicenca tras el inicio de la cuarta semana de huelga médica convocada para reclamar un estatuto propio para la profesión. En este sentido, este martes se registró en los servicios de atención hospitalaria de Ibiza un seguimiento de la huelga del 72 % y en Atención Primaria del 33 %. Esto supuso, según el Área de Salud de Ibiza y Formentera, la cancelación de 11 operaciones, 11 consultas y pruebas diagnósticas, y 165 consultas de Atención Primaria.
Al respecto, desde el colectivo médico consideraron que los pacientes y usuarios comprenden cada vez más unas reivindicaciones que, afirmaron, no solo persiguen mejoras laborales para los facultativos, sino también una sanidad pública de mayor calidad. Desde Simebal sostuvieron que el conflicto ha logrado conectar con la población porque «se está explicando con claridad» el alcance de la protesta y las condiciones laborales que soporta el colectivo médico desde hace años. «Resolver los conflictos laborales de los médicos va a redundar en mejoras para los pacientes», señalaron desde el sindicato.
David Fernández, portavoz de Simebal en Ibiza, explicó que muchos ciudadanos muestran comprensión hacia las demandas relacionadas con las largas jornadas laborales y el sistema de guardias. Según agregó, numerosos pacientes se sorprenden al conocer que muchas horas extraordinarias y guardias no se compensan adecuadamente ni cotizan en las mismas condiciones que la jornada ordinaria.
Largas jornadas
«El colectivo médico ha estado secuestrado durante años por una normativa que obliga a realizar jornadas muy extendidas y por una vocación mal entendida», afirmaron desde Simebal. El sindicato criticó especialmente el actual Estatuto Marco que regula las condiciones laborales del personal sanitario, al considerar que permite a la administración «tirar del profesional todo lo que quiera» alegando necesidades del servicio. Desde Simebal también destacaron que el escenario laboral ha cambiado y que los facultativos son actualmente profesionales muy demandados tanto en España como en otros países. «Los médicos tienen ahora un mercado laboral muy beneficioso y la sanidad pública se ha encontrado con que el colectivo se ha plantado», aseguraron. Uno de los principales puntos de fricción con el Ministerio de Sanidad es precisamente la reclamación de un estatuto propio para la profesión médica, similar al que tienen jueces y fiscales.
Simebal insistió en que esta reivindicación no puede resolverse únicamente mediante negociaciones autonómicas o acuerdos parciales en cada comunidad autónoma. Las declaraciones recientes de la ministra de Sanidad, Mónica García, en las que puso como ejemplo a comunidades autónomas como Aragón y Asturias por negociar mejoras específicas con los médicos, fueron recibidas con rechazo por parte del sindicato. Desde Simebal reconocieron que existen aspectos que pueden negociarse a nivel autonómico, como determinados complementos salariales o mejoras organizativas, pero insistieron en que el núcleo de sus reivindicaciones depende del Gobierno central. «La base de nuestra reivindicación es un estatuto propio de la profesión médica y eso es una competencia claramente estatal», remarcaron, precisando que las mejoras autonómicas «no solucionan el problema».
El sindicato consideró además que las mesas de negociación autonómicas tienen una capacidad limitada de actuación porque las decisiones finales quedan subordinadas a las mesas sectoriales generales de sanidad, donde participan otros sindicatos y categorías profesionales.
«Nunca puedes trabajar tus reivindicaciones en último término en una mesa donde estén representados exclusivamente los profesionales médicos», lamentaron. Por ello, defendieron la necesidad de una regulación específica a nivel nacional que recoja las particularidades del ejercicio médico, del mismo modo que ocurre en otros cuerpos profesionales del Estado. Otra de las cuestiones que más preocupa al colectivo es el sistema de guardias y la carga horaria semanal.
Simebal recordó que el actual Estatuto Marco permite jornadas de hasta 48 horas semanales y advirtió de que la propuesta planteada por el Ministerio, que reduciría el límite a 45 horas, seguiría manteniendo un modelo basado en largas jornadas y guardias obligatorias.
«Las horas de guardia seguirán existiendo sí o sí», denunciaron desde el sindicato, que además criticó que el borrador estatal ya contemple jornadas de guardia de hasta 17 horas consecutivas. En este contexto, Simebal acusó al Ministerio de utilizar políticamente el conflicto sanitario y cuestionó la voluntad real de introducir cambios profundos en las condiciones laborales de los médicos. El sindicato consideró que las medidas planteadas hasta ahora son insuficientes y no atacan los problemas estructurales que afectan al colectivo. Por este motivo, insistieron en que ninguna negociación autonómica puede sustituir la creación de un marco estatal propio para la profesión médica.
Lamentaron que el actual Estatuto Marco «limita completamente la capacidad de avanzar en reivindicaciones» esenciales relacionadas con la jornada laboral, las guardias o el reconocimiento específico del trabajo facultativo.
La huelga médica continúa activa en Baleares y desde el sindicato mantienen el calendario de movilizaciones previsto. En este sentido, Simebal convocó una nueva concentración este jueves frente a Can Misses para seguir visibilizando las reivindicaciones del colectivo y reclamar avances en la negociación con el Ministerio de Sanidad.
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