La Asociación de Empresarios de Hostelería de la Bahía de Sant Antoni rechazó ayer por unanimidad la implantación del voto ponderado durante su asamblea anual, una propuesta que habría otorgado mayor capacidad de decisión a los establecimientos con más plazas hoteleras. Según explicó José Antonio Roselló, vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (Caeb) en Ibiza y Formentera, la patronal defendió mantener el actual sistema basado en el consenso y la igualdad entre asociados.
El debate sobre el voto ponderado fue uno de los asuntos centrales de la asamblea, celebrada tras el reciente relevo en la presidencia de la entidad, ahora encabezada por Damià Marí, propietario de los hoteles Ses Savines y Arenal. Hay que señalar que el sistema de voto ponderado supondría que las cadenas hoteleras con mayor número de camas dispusieran de más votos en la toma de decisiones internas.
Sin embargo, la propuesta fue rechazada de forma unánime por los asistentes. «Es un tema muy importante. La asociación ha votado en contra del voto ponderado», insistió Roselló a Periódico de Ibiza y Formentera, defendiendo que este modelo no encaja con la realidad empresarial de Ibiza ni con la filosofía histórica de la asociación. «La entidad siempre ha funcionado por consenso y con una participación equilibrada entre todos los asociados», agregó. La cuestión cobró relevancia tras la salida de grandes cadenas como Vibra Hotels y Palladium Hotel Group de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera en los últimos años.
Según se recordó ayer, ambas compañías defendían un mdelo en el que el peso del voto estuviera ligado al número de plazas hoteleras. No obstante, desde la Caeb subrayaron que la estructura empresarial de Ibiza continúa estando formada mayoritariamente por hoteles independientes y empresas familiares. «Ibiza tiene mucha hotelería independiente y, por tanto, es una propuesta absolutamente fuera de la realidad de lo que es Ibiza y concretamente de esta asociación», afirmó Roselló. También puso como ejemplo el caso de Mallorca, donde el voto ponderado existe estatutariamente en algunas organizaciones empresariales, aunque en la práctica apenas se utiliza. «Incluso allí las grandes cadenas prefieren trabajar por consenso», señaló.
En relación con una posible vuelta de Vibra Hotels y Palladium Hotel Group a la patronal, desde la Caeb insistieron en que ambas empresas «tienen las puertas abiertas», aunque dejaron claro que cualquier reincorporación deberá producirse dentro del marco y normas internas de la entidad.
A pesar de ello, aseguraron que consideran importante la presencia de estas grandes cadenas dentro del tejido empresarial turístico de la isla y reiteraron su voluntad de mantener una relación abierta al diálogo. Durante el encuentro también se valoró positivamente el nombramiento de Damià Marí como nuevo presidente de la Asociación Hotelera de Sant Antoni. Roselló destacó especialmente el relevo generacional que representa su llegada al cargo. «Es un presidente joven que facilita la renovación empresarial y personal que hace mucha falta», destacó.
Asimismo, puso en valor la combinación entre experiencia y juventud dentro de la asociación y defendió que Marí ya cuenta con una trayectoria consolidada en el sector turístico pese a su edad.
Reivindicaciones
Los hoteleros aprovecharon además la asamblea para trasladar varias reivindicaciones, especialmente relacionadas con la gestión municipal y la convivencia durante la temporada turística.
Una de las principales preocupaciones expresadas fue la realización de obras en periodos coincidentes con la actividad turística. Los empresarios pidieron una mayor vigilancia para evitar que determinadas actuaciones generen molestias a turistas y establecimientos en plena temporada alta. «Las obras deberían hacerse en época invernal siempre que sea posible», señalaron.
En caso de que los trabajos deban prolongarse durante los meses de verano, reclamaron que se reduzcan al máximo las molestias y la afectación a la actividad económica. Otro de los asuntos destacados fue la preocupación por el mantenimiento del orden público y la necesidad de seguir actuando contra el turismo de excesos. En este sentido, la asociación valoró positivamente las nuevas medidas impulsadas por el Ayuntamiento de Sant Antoni para mejorar la convivencia y reforzar el control sobre determinadas conductas incívicas.
Los empresarios hicieron referencia especialmente al consumo de óxido nitroso, conocido como gas de la risa, una práctica que consideran perjudicial para la imagen del municipio. Aunque evitaron realizar críticas directas al Consistorio, sí insistieron en la necesidad de mantener una vigilancia constante y aplicar medidas eficaces. «Estamos en una transición entre la situación anterior del turismo de excesos y una nueva situación que todavía no está consolidada», señalaron.
La patronal defendió que su papel debe centrarse en colaborar con el Ayuntamiento y aportar soluciones antes que realizar una «crítica fácil». «La posición de la asociación siempre es colaborar y ayudar en lo que podamos», concluyeron.