El Ayuntamiento de Sant Josep espera que el juzgado se pronuncie a favor de la administración y ordene la demolición de la construcción de Punta Xinxó, actualmente en situación irregular y con la licencia caducada desde el año pasado. Así lo explicó ayer el alcalde Vicent Roig, quien insistió en que se trata de una obra que no cumple con los requisitos básicos de seguridad, salubridad e higiene exigidos por la normativa urbanística vigente.
«Punta Xinxó es una obra. Si la propiedad quiere, la obra se puede desmantelar», señaló, subrayando que el edificio presenta deficiencias que han motivado la apertura de un expediente disciplinario. Según el alcalde, el procedimiento administrativo continúa en marcha precisamente por el incumplimiento de estas condiciones mínimas.
Recordó que la licencia del inmueble está caducada y que el expediente se encuentra actualmente pendiente de resolución judicial. «En el momento en que el juzgado nos dé la razón, como esperamos, la orden de demolición será inmediata», afirmó Roig, quien defendió que la actuación del Consistorio se ajusta estrictamente a la legalidad urbanística.
También criticó la situación generada en torno al edificio, asegurando que no contribuye al desarrollo de la zona de Cala de Bou. Agregó que la infraestructura no se adapta a la realidad urbanística y social actual del entorno, que ha cambiado de forma significativa desde que se concedió la licencia original hace más de dos décadas. Advirtió de que mantener este tipo de construcciones en su estado actual puede generar problemas añadidos de saturación, movilidad y presión sobre el entorno urbano. «Flaco favor hacemos a Cala de Bou», señaló, en referencia a las consecuencias que tiene la situación del inmueble.