El mercado inmobiliario de las Illes Balears ha iniciado el ejercicio 2026 manteniendo elevados niveles de actividad y consolidando una tendencia que confirma la fortaleza estructural del sector pese a la moderación observada tras los intensos crecimientos registrados en ejercicios anteriores.
Así se desprende del "Informe Apibaleares, Tendencias del Mercado Inmobiliario de Baleares correspondiente al primer trimestre de 2026", presentado hoy en Ibiza y elaborado bajo la dirección técnica de Luis Alberto Fabra, director de la Cátedra de Mercado Inmobiliario y uno de los principales expertos nacionales en análisis del sector.
Los datos muestran cómo el mercado continúa apoyándose sobre fundamentos sólidos, impulsado por el crecimiento de la población, el aumento del número de hogares y una demanda residencial que mantiene un importante dinamismo tanto nacional como internacional.
Al mismo tiempo, el contexto actual continúa poniendo sobre la mesa algunos de los principales retos estructurales del sector, especialmente aquellos relacionados con la capacidad de generar nueva oferta y responder a una demanda cada vez más intensa.
El presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Baleares y de la Asociación Apibaleares, José Miguel Artieda, ha explicado que «seguimos observando una demanda muy activa y una importante capacidad de atracción por parte de nuestras islas, pero esa realidad convive con uno de los grandes desafíos estructurales del mercado: la necesidad de incrementar la oferta disponible para responder a una presión creciente».
Actividad sostenida con niveles elevados de compraventa
Durante el primer trimestre de 2026 se registraron 3.643 compraventas de vivienda en el archipiélago, lo que supone un incremento trimestral del 2,2%, aunque con un ajuste del 6,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Pese a ello, el mercado mantiene una elevada intensidad de actividad y alcanza las 14.378 operaciones acumuladas durante los últimos doce meses.
Esta evolución ha venido impulsada principalmente por el comportamiento de la vivienda nueva. Durante el trimestre se registraron 827 compraventas de vivienda nueva, con un incremento interanual del 2,6%, mientras que la vivienda usada registró 2.816 operaciones y un ajuste del 8,9%. La vivienda nueva representa ya el 22,7% del total de las operaciones realizadas durante el trimestre.
En este caso Palma mantiene el liderazgo mientras las Pitiusas ganan dinamismo. Y es que la distribución territorial del mercado continúa mostrando una elevada concentración de actividad en determinados municipios. Palma mantiene su posición como principal motor residencial de Baleares, acumulando 5.140 compraventas durante los últimos doce meses y concentrando el 33,2% del total de operaciones realizadas en la comunidad autónoma.
Le siguen Calvià con 1.205 compraventas, Llucmajor con 649, Eivissa con 604, Santa Eulària des Riu con 504, Manacor con 491 y Ciutadella de Menorca con 458 operaciones.
La evolución por islas refleja además comportamientos diferenciados. Mallorca registra 10.823 compraventas acumuladas durante los últimos doce meses, Menorca 1.642 y las Pitiusas 1.878 operaciones. Precisamente Ibiza y Formentera muestran el comportamiento más dinámico del archipiélago, con un incremento interanual del 9,6%.
Artieda ha señalado que «aunque hablamos de un único mercado balear, la reality es que existen comportamientos diferenciados entre territorios. Municipios como Palma siguen concentrando gran parte de la actividad, mientras que zonas como Ibiza mantienen una enorme capacidad de atracción y un dinamismo especialmente significativo».
Ibiza pone el foco sobre uno de los grandes retos del mercado residencial
La presentación del informe en Ibiza permite poner el foco sobre una de las realidades más representativas del mercado residencial balear actual, donde una elevada capacidad de atracción continúa conviviendo con una fuerte presión sobre la oferta disponible.
La isla continúa situando varios municipios entre los mercados con mayores precios del archipiélago. Según los datos disponibles, Sant Josep de sa Talaia alcanza los 7.378 €/m², Santa Eulària des Riu los 7.368 €/m² y Eivissa los 7.024 €/m² en precios medios de oferta, consolidándose entre los mercados residenciales con mayor valor de Baleares.
Artieda ha señalado que «Ibiza refleja de forma especialmente visible muchos de los desafíos que afectan actualmente al mercado inmobiliario de Baleares. La capacidad de atracción de la isla sigue siendo extraordinaria, pero esa fortaleza hace aún más evidente la necesidad de avanzar hacia soluciones que permitan ampliar la oferta y facilitar el acceso a la vivienda».
Máximos históricos en el precio de la vivienda
El informe confirma que los precios mantienen una trayectoria alcista sostenida. El precio medio de la vivienda en Baleares ha alcanzado los 4.173 €/m² durante el primer trimestre, con un incremento trimestral del 1,7% y una subida interanual del 10,3%, registrando nuevamente máximos históricos.
La presión de la demanda y la limitada disponibilidad de producto continúan siendo los principales factores que explican esta evolución. En el mercado de oferta, los precios se sitúan ya en 5.236 €/m² para el conjunto de Baleares, cifras que evidencian que la tensión sobre el mercado residencial sigue siendo elevada.
La demanda extranjera mantiene un papel estratégico
Uno de los elementos diferenciales del mercado balear continúa siendo el peso de la demanda internacional. Durante el primer trimestre de 2026, el 28,9% de las operaciones correspondieron a compradores extranjeros.
En términos absolutos, se realizaron 1.052 compraventas por parte de ciudadanos extranjeros durante el trimestre. Alemania continúa liderando la demanda internacional, seguida de Reino Unido, Italia y Suecia.
En este sentido, José Miguel Artieda ha concluido que «disponer de datos rigurosos y análisis objetivos resulta esencial para comprender la evolución del mercado y facilitar la toma de decisiones. El mercado inmobiliario tiene una enorme repercusión económica y social y necesita una visión basada en información sólida y contrastada».