Las Pitiusas registraron, entre el pasado viernes y este domingo, la llegada de más de 230 migrantes irregulares interceptados en patera. Sólo durante la jornada del 31 de mayo, Ibiza y, principalmente Formentera, contabilizó seis de estas embarcaciones con un total de 106 ocupantes.
El presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas, lamentó que sólo durante el fin de semana han llegado a la isla 15 pateras con 236 migrantes en total, de los que 17 eran menores. El pasado mayo, 35 menores de edad quedaron bajo la tutela de la institución insular, un 389 % más en comparación con mayo de 2025, cuando llegaron ocho menores a la isla.
«Estos son los resultados de las políticas exteriores y de inmigración del Gobierno. Queda más que justificada la invitación que hace unos días formulé al ministro de Exteriores y a la ministra de Infancia para que visiten Formentera y sean conscientes de nuestra realidad, de la gravedad de la situación y de la necesidad de que hay que actuar y ayudar a la isla de Formentera», afirmó el presidente.
Guardia Civil
La Asociación Profesional Justicia Guardia Civil, Jucil, consideró que esta nueva oleada de pateras «era de esperar» debido a las condiciones meteorológicas del fin de semana, «aunque seguimos igual» en cuanto a recursos y medios.
«Vemos que ya no se van escalonando las llegadas, sino que la tendencia es que haya una apertura masiva de la ruta y se produzcan estas oleadas de migrantes. Es cierto que se está trabajando de manera preventiva para interceptar, en la medida de lo posible, las embarcaciones en alta mar, lo que libera a efectivos que se encuentran en tierra, pero vemos que no siempre es posible», explicaron desde Jucil.
La asociación alertó sobre el número de llegadas registrado en Baleares en lo que va de año y alertó de que la tendencia puede haber cambiado y ya no se produzcan llegadas escalonadas de pateras, sino que las embarcaciones alcancen aguas pitiusas de manera más seguida y concentrada en unas horas saturando, todavía más, los servicios, principalmente en Formentera.
«La isla tiene unos 26 efectivos, con algún refuerzo puntual, aunque es un número limitado de agentes. Estamos a la espera también de que se incorporen otros 20 que llegarán en julio. Cuando una patera toca tierra, consume los efectivos que hay en tierra debido a los trabajos que conlleva», insistieron desde Jucil.
Sobre el servicio del radar SIVE, la asociación confió en que su puesta en marcha sirva para detectar en alta mar aquellas embarcaciones que trasladan de manera muy precaria a los migrantes.
Policía Nacional
Desde la Confederación Española de Policía en las Islas Baleares (CEP) insistieron en que «Ibiza necesita más Policías Nacionales y más medios. Cada nueva llegada masiva de pateras vuelve a poner de manifiesto las carencias de personal que sufre la isla y la necesidad urgente de reforzar la plantilla». Más allá del problema de la «cobertura de la plantilla», según explicaron, «la propia estructura de puestos de trabajo de la comisaría de Ibiza se ha quedado obsoleta. Los catálogos actuales fueron diseñados para una realidad social, turística y delincuencial muy distinta a la que vive hoy la isla», expresaron.
Recalcaron también que «Ibiza soporta una presión turística extraordinaria durante gran parte del año, afronta fenómenos de criminalidad cada vez más complejos y, además, en los últimos años ha asumido una presión creciente derivada de la inmigración irregular por vía marítima». Sin embargo, el número de efectivos asignados oficialmente «sigue respondiendo a parámetros que ya no reflejan la realidad operativa existente».
Cada llegada de pateras obliga a destinar numerosos recursos policiales a tareas de identificación, custodia, y seguridad, recursos que necesariamente se detraen de otras funciones de seguridad ciudadana, prevención e investigación, según recalcaron. «Los policías responden y cumplen con su cometido, pero lo hacen asumiendo una carga de trabajo cada vez mayor», apuntaron desde la CEP.
Por ello, desde CEP Baleares siguen «reclamando una reclasificación de la comisaría de Ibiza, que permita adecuar el catálogo de puestos de trabajo a las necesidades reales de la isla. No hablamos de una medida de futuro sino de una necesidad actual para garantizar un servicio policial acorde a la realidad que vive Ibiza y a los retos que tendrá que afrontar en los próximos años».
Dirección insular
Por su parte, Raquel Guasch, directora insular de la Administración del Estado (AGE), explicó en declaraciones a Radio Ibiza Cadena Ser, que los recursos para atender a las personas recién llegadas en patera están bien dimensionados y que en determinados momentos se producen picos de llegadas. Guasch, además, afirmó en Radio Ibiza que Ibiza y Formentera «están mejor que nunca» a la hora de atender la crisis migratoria.
Siempre los últimos párrafos en este periodico son los más interesantes. "Sobre el servicio del radar SIVE, la asociación confió en que su puesta en marcha sirva para detectar en alta mar aquellas embarcaciones que trasladan de manera muy precaria a los migrantes" Que aparte de confirmarnos que el radar es más bien una señal GPS para que no se pierdan, nos confirma entre dientes que vienen en barcos nodrizas, algo que como no somos tontos ya sabemos hace años.