El acceso a la vivienda se ha consolidado como uno de los principales factores de exclusión social en la isla. Así lo constató ayer Cáritas Ibiza, que advirtió de que cada vez más personas con empleo recurren a la entidad para poder cubrir necesidades básicas, como la alimentación, debido al elevado coste de los alquileres y al encarecimiento general de la vida en la isla. El coordinador de la entidad en Ibiza, Gustavo Gómez, explicó que la situación ha cambiado significativamente en los últimos años. Subrayó que, si tradicionalmente la llegada de la temporada turística suponía una reducción de las personas atendidas gracias al incremento de las oportunidades laborales, esa tendencia se ha ido diluyendo progresivamente.
«Antes en verano había un descenso más marcado de usuarios porque muchas personas encontraban trabajo, pero desde hace unos tres años ya no ocurre de la misma manera», señaló Gómez. Según explicó, el principal motivo es que muchas personas, pese a estar trabajando, no consiguen hacer frente al coste de la vivienda y continúan necesitando apoyo para cubrir gastos esenciales. La entidad, según indicó, reparte actualmente alimentos dos días a la semana a entre 40 y 50 familias en cada jornada, lo que supone alrededor de 80 familias beneficiarias cada quince días. Destacó que la ayuda se presta tanto mediante lotes de productos básicos como a través de tarjetas de compra para supermercados, cuyo importe varía en función del número de miembros de cada unidad familiar. «Hay personas que están trabajando, incluso de forma estable, pero tienen que seguir viniendo a Cáritas para complementar la alimentación porque gran parte de sus ingresos se destinan al alquiler», agregó Gómez.
Memoria anual
La organización prevé presentar en las próximas semanas su memoria anual, aunque los datos provisionales apuntan a una situación muy similar a la registrada el pasado año. En 2025, la entidad distribuyó más de 80.000 kilos de alimentos entre personas y familias en situación de vulnerabilidad. En el ámbito del empleo, Cáritas continúa desarrollando programas de formación orientados a mejorar la empleabilidad de las personas con mayores dificultades para acceder al mercado laboral. Según indicó Gómez, muchas personas optan por incorporarse inmediatamente a cualquier puesto de trabajo disponible en lugar de invertir tiempo en mejorar su formación profesional. Sin embargo, advirtió de que esta decisión suele traducirse posteriormente en situaciones de inestabilidad laboral.
«Hay personas que encuentran trabajo rápidamente, pero tienen importantes carencias formativas o laborales. Cuando se enfrentan a la exigencia del mercado laboral de verano en Ibiza, muchas veces terminan siendo despedidas o abandonando esos empleos y vuelven a necesitar ayuda», señaló. Por ello, la entidad insistió en la importancia de la formación como herramienta para lograr una inserción laboral más sólida y duradera. Otra de las realidades que vive Cáritas Ibiza es la creciente presencia de jóvenes migrantes extutelados que llegan al centro de día para personas sin hogar una vez alcanzan la mayoría de edad. Según manifestó Gómez, se trata de jóvenes que hasta los 18 años han permanecido bajo la tutela del sistema de protección de menores, pero que al cumplir la mayoría de edad quedan fuera de los recursos residenciales disponibles y se encuentran sin un lugar donde vivir.
«Nos estamos encontrando con bastante frecuencia jóvenes que salen de los centros de menores y aparecen directamente en nuestro centro de día porque no tienen ningún espacio al que acudir», añadió, resaltando que la situación resulta especialmente compleja cuando estos jóvenes todavía no han podido regularizar su situación administrativa o carecen de conocimientos suficientes de castellano para acceder al mercado laboral. «Son chicos que han pasado por situaciones muy difíciles. Están en la calle y son muy susceptibles de sufrir cualquier tipo de situación de riesgo», advirtió. La actividad de la entidad se mantiene también intensa en otros recursos sociales que gestiona en la isla. Es el caso de Nazaret, el centro de acogida destinado a mujeres y menores, que actualmente registra una ocupación cercana al 75 % de su capacidad. Mientras tanto, según apuntó, Cáritas Ibiza continúa atendiendo una realidad social cada vez más diversa y compleja, marcada por la crisis de acceso a la vivienda, la precariedad laboral y el aumento de personas que, pese a tener empleo, «siguen necesitando ayuda para cubrir necesidades tan básicas como la alimentación».
Al ver ciertos comentarios,tanto aquí, como foros y otros lares, estoy más convencido del sufragio capacitario