La plantilla de Cruz Roja en Ibiza inició este martes un calendario de movilizaciones para reclamar la negociación de un convenio autonómico propio y unas condiciones laborales adaptadas a la realidad económica de Baleares. La protesta se enmarca en el conflicto abierto con la dirección de la organización tras el bloqueo de la negociación colectiva y la intención de la entidad de acogerse al convenio estatal de Acción e Intervención Social en sustitución del convenio propio vigente hasta finales de 2024.
Durante la protesta, los trabajadores exhibieron pancartas con mensajes como La vocación no paga el alquiler, La negociación no se rompe, se respeta y La ayuda humanitaria no se financia con la precariedad de su personal. Con estas consignas, la plantilla quiso visibilizar su malestar ante una situación que considera incompatible con los principios de solidaridad y apoyo social que defiende la entidad. Una treintena de trabajadores participaron en la primera concentración celebrada frente a la sede de Cruz Roja en Ibiza. Entre los asistentes se encontraban profesionales de distintas áreas, como trabajadores sociales, personal de transporte adaptado, técnicos, socorristas y otros empleados vinculados a los diferentes programas que desarrolla la organización en la isla.
A través de un manifiesto, los trabajadores reivindicaron el papel que desempeñan en la atención a personas en situación de vulnerabilidad, exclusión social o emergencia. «Quienes cuidamos de las personas también merecemos ser cuidados», señalaron, al tiempo que reclamaron que la organización reconozca las dificultades que afronta su personal para desarrollar su labor en un territorio marcado por el elevado coste de la vivienda y de la vida en general.
Entre las principales demandas figura la negociación de un convenio específico para Baleares que contemple mejoras salariales y medidas adaptadas a las particularidades de la comunidad autónoma. Los empleados consideran que el convenio estatal no responde a las necesidades de quienes trabajan en las islas y reclaman, entre otras cuestiones, el reconocimiento de un plus de insularidad.
Cabe recordar que la propuesta de la dirección pasa por adherirse al convenio estatal de Acción e Intervención Social, una opción que la plantilla considera «insuficiente porque no implicaría mejoras significativas en las condiciones laborales» ni garantizaría el mantenimiento de determinados derechos adquiridos durante años de negociación colectiva. Los trabajadores insistieron en que su objetivo no es la confrontación, sino alcanzar un acuerdo que permita mejorar sus condiciones y garantizar la calidad de los servicios que presta la organización.
Pues estais en la edad dorada porque os lo llevais pero bien con el negocio de las mafias. Ha caído toda credibilidad en esta institución, se vio en la DANA. Además, lo repugnante de ver como "atienden" algunas señoritas trols de esta entidad a los negros que vienen...