Son un gran ejemplo de cómo evoluciona la biodiversidad, y no han hecho más que reducirse en número en los últimos años, no solo en España, sino en toda Europa y buena parte del mundo. Las mariposas juegan un papel clave en la conservación de la diversidad, y su presencia se ve amenazada por la agricultura intensiva o los pesticidas.
Aunque sus valores en Ibiza no se hayan reducido tanto, y lleven unos años manteniéndose estables debido a sus condiciones con una alta presencia de agricultura ecológica, su presencia es menor de lo que debería ser normal. Un seguimiento científico que se realiza semana a semana en una finca de Sant Llorenç constata que las poblaciones se han estabilizado, aunque lo han hecho partiendo de un punto muy bajo.
Precisamente por ello, veinte voluntarios se han puesto manos a la obra este sábado por la mañana para crear un jardín para mariposas en la finca ecológica de Can Puvil, ubicada al inicio de la carretera que conduce hasta Porroig.
La iniciativa forma parte del proyecto Mariposas para la Biodiversidad, impulsado por Ibiza & Formentera Preservation, y ha contado con la colaboración de la Asociación de Productores de Agricultura Ecológica de Eivissa y Formentera. Entre todos han plantado más de 600 plantas aromáticas: romero, tomillo, lavanda, salvia, santolina, hinojo y perejil.
Biodiversidad
Uno de los aspectos en los que más ha insistido el equipo del proyecto durante la jornada es la diferencia entre las plantas que alimentan a la mariposa adulta y las que alimentan a la oruga. Estas últimas, las llamadas plantas nutricias, son las que la oruga necesita comer mientras crece. En ibicenco, algunos de los nombres con los que aquí se conocen estas especies son es fenoll, sa ruda o es llovert.
El mensaje que han querido transmitir a los voluntarios es que cualquiera puede colaborar. Quien tenga un balcón, un patio o un trozo de jardín y plante flores está, sin saberlo, tejiendo una pequeña red de refugios para estos insectos por toda la isla.
La jornada en Can Puvil ha servido también para recordar que el efecto de estos jardines no se queda en la mariposa. Hay pájaros que se alimentan de ellas, y las propias mariposas, junto con otros insectos, ejercen de polinizadores igual que las abejas, aunque reciban mucha menos atención. Fomentar su presencia, explican desde el proyecto, es tirar de un hilo que acaba beneficiando a toda la cadena de biodiversidad de la finca.
Con la actuación de Can Puvil, Ibiza & Formentera Preservation suma ya tres jardines de este tipo en Ibiza y uno más en Formentera, todos ellos plantados junto a fincas de agricultura ecológica.