El gerente de la asociación Ocio de Ibiza, José Luis Benítez, dejó claro este miércoles que la lucha contra las fiestas ilegales en Ibiza «no puede ser una pelea entre políticos». Aunque la Delegación del Gobierno considera que la colaboración de la Guardia Civil con los ayuntamientos es suficiente, Benítez explicó que «lo que hay que hacer es dejar de pelar y trabajar como hacen las policías locales, que son las que se parten la cara cuando van a las casas donde se celebran estas fiestas».
El responsable de Ocio de Ibiza recordó que el de las fiestas ilegales es «un problema grave» e insistió en que «no puede convertirse en una pelea entre políticos». «Eso lo tienen que hacer en Madrid», según añadió, «en Ibiza lo que hay que hacer es ayudar a las policías locales, colaborar con ellas, como hace la Guardia Civil». Y concluyó: «Las fiestas ilegales son una lacra que da una imagen indebida de Ibiza».
El presidente de la Asociación de Viviendas Turísticas Vacacionales, José Antonio Llano, precisó, por su parte, que estos eventos clandestinos no se celebran normalmente en residencias turísticas legales sino que suelen tener lugar en «segundas residencias». En este tipo de viviendas, según añadió, «el problema es mínimo». Sí se dan casos de «clientes que hacen pequeñas celebraciones pero que pueden causar molestias a los vecinos», ha admitido Llano. Y afirmó que por este motivo los contratos incluyen indicaciones.
El presidente de AVAT subrayó que la entidad está en contra de las fiestas ilegales «en cualquier tipo de vivienda» porque «hacen daño al sector y molestan a los vecinos». Pero también dejó claro que, en el caso de las viviendas pertenecientes a esta asociación, las celebraciones son privadas y «sin ánimo de lucro». «Ningún propietario quiere involucrado en algo así», según explicó, «por ese motivo se selecciona bien a los clientes y, si sucede, el primero que denuncia es el propietario».
Llano lamentó que en Ibiza haya «mucho intrusismo y oferta ilegal en muchos sectores». Por ello considera que, en el caso de las fiestas ilegales, es necesario que el Estado modifique las normas para que las policías locales puedan acceder a las viviendas en las que se celebran. «El problema es la inviolabilidad del domicilio», concluyó, «eso hace que actúen con impunidad y que la Policía Local no pueda hacer nada».
Cualquier fiesta sobra ya en esta isla. Y ahora qué me dicen de sa Pedrera de Can Coix en Sant Antoni? Es un no parar de fiestecitas, en suelo rústico, en zona forestal, área de prevención de riesgos por incendios... Y aquí todo vale? Todo se permite? Las normativas que son sólo para algunos? Pronto hay más fiestas allí verdad? Ahora el Pachá a organizar allí fiestas... Ya está bien Sr Serra, se está cargando el pueblo (aún más...)... No tiene ningún respeto por los vecinos ni por sus ciudadanos... Es vergonzoso.