La tarde de este lunes se ha celebrado en la iglesia de Santa Cruz el funeral por Gilberto Tur Riera (Alger, 1939), una de las figuras clave de la música en Ibiza en las últimas décadas. Familiares, amigos, antiguos alumnos y representantes del mundo cultural y político de la isla han llenado el templo para despedir a un hombre que dedicó gran parte de su vida a la formación musical y a la recuperación del tejido musical ibicenco.
El acto ha reunido a un amplio número de asistentes que han querido rendir homenaje a Tur Riera, fallecido el pasado fin de semana en Ibiza, donde residía desde que, con apenas un año, su familia regresó a la isla.
Foto: Toni P.
La música, como no podía ser de otra manera tratándose de quien dedicó su vida a ella, ha acompañado la despedida de Gilberto Tur durante toda la ceremonia. A la llegada del coche fúnebre a la iglesia de Santa Cruz, varios miembros de la Banda de Música, dirigidos por Stefano Serra —ahijado de Tur—, interpretaron varias piezas en un emotivo recibimiento que dio paso al funeral. Ya en el interior del templo, el coro participó en la celebración litúrgica, poniendo la banda sonora a un último adiós cargado de emoción.
Durante la homilía, el párroco de Santa Cruz, Miguel Ángel Riera, quiso destacar el legado musical del fallecido y reflexionó sobre el papel que desempeña la música en la vida de las personas. «¿Qué sería de la vida de las personas sin la música? Un absurdo total», afirmó, antes de poner en valor la contribución de Gilberto Tur a la cultura y a la formación musical de varias generaciones de ibicencos.