El Ajuntament de Santa Eulària des Riu ha presentado este viernes por la mañana las obras de conexión entre la arteria de Roca Llisa y el pozo de captación de Can Pere Mosson, una actuación que, aseguran desde el Consistorio, permitirá abastecer con agua desalada a unos 1.200 abonados de la zona de Cala Llonga y reducir de forma significativa la extracción de agua de los acuíferos.
La alcaldesa de Santa Eulària des Riu, Carmen Ferrer, ha explicado durante la visita que la actuación se ha ejecutado para incorporar agua desalada al abastecimiento de Cala Llonga, «para que sigamos con la política de este ayuntamiento de mejorar todos los suministros y reservar los acuíferos». Ferrer ha insistido en que el problema de partida no ha sido tanto la disponibilidad de agua como la calidad y el diámetro de las antiguas tuberías, que provocaban roturas frecuentes en la zona. Con la nueva conducción y los nuevos sistemas de bombeo, ha señalado, la capacidad de suministro hacia Cala Llonga ha aumentado de forma notable y se ha reducido el riesgo de pérdidas por el camino.
Preguntada por el estado de la capa freática del municipio, la alcaldesa ha querido remarcar que hay que seguir preservándola: evitar la sobreexplotación, incorporar de forma progresiva más agua desalada y avanzar en una mayor conciencia sobre el consumo, que a su juicio debe ser «razonable y sostenible en el tiempo». Ferrer ha adelantado además que en octubre está prevista una actuación similar en Cala Llenya, también con la sustitución de tuberías de fibrocemento, dentro de una planificación de obras que el consistorio prevé retomar tras el verano en distintos núcleos del municipio.
Foto: Mohamed Chendri
La consellera de Cooperació Municipal, Maria Fjarnés, ha puesto en valor la colaboración entre las tres administraciones implicadas en el proyecto. Fajarnés ha subrayado que la obra tiene una importancia hidráulica esencial para los vecinos de Cala Llonga, que a partir de ahora recibirán agua desalada, y ha reafirmado el compromiso del Consell de Ibiza con el municipalismo, garantizando la financiación necesaria para que los ayuntamientos puedan acometer este tipo de mejoras.
El gerente de la Agència Balear de l'Aigua i la Qualitat Ambiental (ABAQUA), Emeterio Moles, ha destacado que el convenio firmado por la conselleria con los ayuntamientos a finales de 2024 ya está dando sus frutos en la extensión del agua desalada a puntos de la isla donde antes no llegaba. Moles ha anunciado además que el Consell de Govern tiene previsto aprobar próximamente una partida de 10,5 millones de euros para ampliar la desaladora de Santa Eulària, una inversión que reforzaría la capacidad de la isla para depender cada vez menos de sus reservas subterráneas.
Los trabajos en Can Pere Mosson, ejecutados durante cinco meses por la empresa FCC Aqualia por un importe de 822.293 euros (IVA incluido), han incluido la instalación de un nuevo sistema de bombeo, la construcción de un depósito de mezcla semienterrado con capacidad para 107 metros cúbicos, la sustitución de la bomba del pozo por una nueva bomba sumergible de 73 metros cúbicos por hora, un nuevo bombeo hasta el depósito de distribución de Cala Llonga y el cambio de la antigua tubería de fibrocemento por una nueva conducción. Durante la obra se ha instalado además un bypass de casi medio kilómetro que ha permitido mantener el suministro mientras se retiraba la tubería antigua.
La actuación forma parte del proyecto ITS2023-074 del Pacte per l'Aigua, financiado con fondos del Impuesto del Turismo Sostenible del Plan Anual 2023, y se suma al plan de modernización del ciclo integral del agua que el Ajuntament de Santa Eulària des Riu impulsa desde el inicio del mandato en 2019, con actuaciones como la municipalización de redes antes gestionadas por operadores privados, la renovación de kilómetros de conducciones, la sectorización de la red y la construcción de nuevos depósitos. El rendimiento de la red municipal ha mejorado siete puntos porcentuales en los últimos cinco años, hasta situarse en el 72,8 % en 2024.