«Cuidarla mucho y no hacerle pasar sed a las plantas» es el secreto para producir sandías de más de 22 kilos, que es lo que ha pesado la que ha coronado a Javi Talaies como poseedor de la más grande de la isla, en la novena edición del concurso que Agroeivissa organiza todos los veranos. Un premio que ha venido por partida doble, puesto que la suya también ha recibido el premio a la más sabrosa en dicho certamen.
Dos de las siete hectáreas de su finca, ubicada en San Carlos, que le da su sobrenombre -su apellido es Marin- se dedican precisamente al cultivo de dicha fruta. Hace una década que dejó su puesto, en el sector turístico, para dedicarse al campo, siguiendo así con la tradición de su padre. «Un trabajo duro, pero que no cambio por nada. De hecho, me arrepiento de no haber tomado la decisión antes», asegura.
La pieza ganadora ha salido de esas dos hectáreas en las que, en total, tiene dos millares de plantas, las cuales le producen «unas 40 o 50 toneladas» de sandías. Unas plantas que, en su caso, siembra en marzo que comienza a recoger en mediados de junio, y que no detiene en la recogida hasta mediados de septiembre.
Mucha producción, menor tamaño
Este año la ganadora ha sido algo más ligera que en otras ediciones. Mientras que en esta ocasión ha pesado algo más de 22 kilos, el peso exacto de la ganadora del año pasado fue de 24,460 kilos. Además, también ha habido menos participantes que han presentado sus frutas, con seis, frente a la decena del pasado año.
El motivo es que las piezas no presentan unas dimensiones tan elevadas como otros años, y eso está marcado directamente por unas «elevadas temperaturas que estresan a la planta», según asegura Sheila Gor, gerente de Agroeivissa.
Sin embargo, este factor no significa que la producción esté siendo menor. De hecho, todo lo contrario.
Según explica la gerente de la cooperativa, se han juntado la recogida de las siembras, cuando suele ser algo más escalonado, lo que ha provocado un excedente del producto que los mercados no son capaces de asimilar a día de hoy.
«Tengo una previsión de 46.000 kilos para esta semana, y venimos de una semana de 30.000 kilos», explica Sheila. La situación desemboca en que la cooperativa no puede gestionar semejante volumen: «hay agricultores que las están metiendo debajo de la higuera», asegura.
Es por esto que, desde la cooperativa, insisten en la importancia de apostar por producto local, como esta fruta tan propia del campo ibicenco.
El concurso
El certamen se lleva a cabo desde hace ya nueve años. En un principio era solo para los socios de Agroeivissa, pero después del Covid se abrió a todos los públicos «aunque a veces no es fácil por las fechas», según asegura Sheila.
Celebrado en el exterior del punto de venta de la cooperativa, ubicado en el Polígono de Can Negre, primero se ha llevado a cabo el pesaje de las diferentes piezas que se han ido trayendo. A continuación, se ha llevado a cabo las catas, donde un jurado ha dilucidado entre las diez opciones presentadas por los participantes.
Como novedad, además del tradicional picoteo, desde la Heladería Los Valencianos han preparado para la ocasión un granizado de sandía que ha gustado mucho entre los asistentes. «Como la sandía ibicenca es buena y dulce de por sí, tan solo le hemos añadido un pequeño tamizado y poco de jugo de lima, para respetar el sabor original», ha explicado Daniel Lloyd, propietario de la heladería.
EivissencLo se melón... lo se