El presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, cerró este miércoles el debate de política general con una firme defensa de la gestión desarrollada por el equipo de gobierno del PP y una dura réplica a las críticas formuladas por los grupos de la oposición, a los que acusó de instalarse en el «no a todo», utilizar la «mentira y la tergiversación» y carecer de un proyecto alternativo para la isla.
Durante su intervención, Marí contrapuso dos formas de entender la política. «Queda clara la manera de entender la política de unos y otros: enumerar problemas, pero no aportar soluciones es la suya; y la de asumir la responsabilidad y gobernar desde la acción y tomando decisiones, que es lo que hacemos nosotros», afirmó.
El presidente sostuvo que gobernar implica asumir riesgos y adoptar decisiones complejas, incluso cuando resultan impopulares. «Criticar es legítimo, pero gobernar es decidir, y esto significa muchas veces asumir riesgos, tomar decisiones difíciles y afrontar problemas que durante muchos años han estado encima de la mesa o en los cajones», señaló.
En respuesta a quienes cuestionaron el balance de la legislatura, Marí defendió que el actual ejecutivo ha dotado a la isla de una planificación que antes no existía. «Ibiza tiene ahora una estrategia clara y está más preparada que nunca para afrontar sus desafíos», aseguró, recordando que el proyecto del PP ha recibido el respaldo mayoritario de los ciudadanos en dos elecciones consecutivas. «Eso no es una medalla, sino una responsabilidad», añadió.
Uno de los principales ejes de su discurso fue la defensa del modelo turístico impulsado por el Consell. El presidente rechazó que la promoción turística tenga como objetivo atraer cada vez más visitantes y aseguró que la prioridad pasa por diversificar la oferta y ordenar el crecimiento.
«Ibiza no sería Ibiza sin el turismo. Lo que hace falta es ordenar el desorden que había», afirmó. En este sentido, defendió una estrategia basada en segmentos como el turismo familiar, deportivo, gastronómico, cultural, patrimonial, de naturaleza y de congresos. «No hay que caer en falsos dilemas como turismo familiar o turismo de lujo. El turismo familiar es un lujo de turismo», sostuvo.
También reivindicó las políticas desarrolladas contra el intrusismo turístico y recordó que la Oficina de Lucha contra el Intrusismo, creada durante este mandato, «es hoy un referente para otros destinos». A su juicio, la diferencia respecto a etapas anteriores es que problemas históricos como la saturación, los residuos o la oferta ilegal cuentan ahora «con una respuesta política organizada».
La vivienda ocupó igualmente una parte destacada de su intervención. Marí reconoció que se trata del principal problema de la isla, aunque rechazó que sea una realidad exclusiva de Ibiza o una consecuencia directa de la actuación del Consell.
«El problema de la vivienda no ha empezado ahora ni es exclusivo de Ibiza», afirmó, antes de insistir en que la solución pasa por aumentar la oferta residencial. «El problema de la vivienda se resuelve con más vivienda para residentes», defendió.
En este ámbito volvió a reivindicar las Viviendas a Precio Limitado para residentes con una antigüedad mínima de diez años en la isla, así como los programas destinados a facilitar alojamiento a profesionales esenciales como sanitarios, policías o bomberos. «Habría sido muy cómodo mirar hacia otro lado», señaló.
Menores
El presidente también respondió a las críticas sobre la presión migratoria y la atención a menores extranjeros no acompañados, reclamando una mayor implicación del Gobierno central. «Pido más colaboración e implicación del Gobierno para luchar contra las mafias que convierten el Mediterráneo en un cementerio», manifestó.
Buena parte de la réplica estuvo dirigida a desacreditar el discurso de PSOE y Unidas Podemos, a quienes acusó de atribuir al Consell responsabilidades que corresponden a otras administraciones. «No aceptaremos que este Consell sea responsable de competencias que corresponden al Estado», afirmó en referencia a materias como inmigración, ocupación, política aeroportuaria o fiscalidad.
Marí sostuvo además que la oposición confunde problemas nacionales e internacionales con la gestión insular y lamentó que su labor se haya centrado más en desgastar al gobierno que en construir una alternativa. «Han confundido hacer oposición con hacer persecución política. Han pasado más tiempo presentando denuncias, pidiendo dimisiones y buscando titulares que construyendo un proyecto ilusionante para Ibiza», aseguró.
En otro momento del debate acusó a los grupos de la oposición de mantener una actitud permanentemente negativa. «Son muy cenizos. Nunca explican lo que harían; solo nos ofrecen recetas fracasadas en otros sitios», afirmó.
Sobre la gestión de los residuos, el presidente reprochó a la oposición no plantear alternativas viables y defendió que el gobierno insular está afrontando decisiones complejas con planificación. «Ibiza tiene una dirección, planificación y un gobierno que no busca excusas ante un problema, sino soluciones, aunque no sea fácil», sostuvo.
En el tramo final de su intervención, Marí reivindicó el trabajo realizado durante la legislatura y aseguró que el equipo de gobierno mantendrá la misma línea de actuación hasta el final del mandato. «Estoy en política para transformar la sociedad e Ibiza, para salir de los problemas heredados. Queremos una isla que continúe siendo líder, donde el crecimiento sea compatible con la calidad de vida de los residentes», afirmó.
«Este seguirá siendo nuestra hoja de ruta, les guste o no», concluyó el presidente del Consell, antes de agradecer el trabajo y la lealtad de todos los consellers del equipo de gobierno y defender que, frente al «no a todo» de la oposición, el ejecutivo ha trabajado para «afianzar el cambio, poner orden y atender las necesidades de Ibiza y las demandas de los ibicencos».
Ansiosos de ver como acaba la Vida Islados. A todo cerdo le llega su San Martin, dice el refrán Sr. Marí.