Unos comerciantes de Sant Antoni expresaron este jueves su hartazgo ante la situación que este verano se está dando frente a su negocio, un conocido local de la calle del Mar. En concreto, uno de ellos denunció cómo un grupo de jóvenes de color negro, residentes en el edificio Tanit, usan la puerta lateral del inmueble como un ‘narco punto’, vendiendo las 24 horas del día todo tipo de sustancias sin ocultarse e incluso dando voces para atraer a posibles compradores. Hasta el momento, los comerciantes tienen fichados a cuatro de estos jóvenes camellos.
En un mensaje difundido en redes sociales y que se ha viralizado, este comerciante explicó cómo habían ido a la Guardia Civil de Sant Antoni para denunciar los hechos, asegurándoles los agentes que no podían hacer nada. En el mensaje, este ciudadano les contestó manifestando que «sí que podéis hacer: podéis montar un punto de vigilancia un par de días y pillarlos al momento», añadiendo al final que «lo que no tenéis es voluntad». También instaba a cambiar la ley si ahí es donde radica el problema. «Me parece una vergüenza que veamos a diario cómo venden cocaína y otras sustancias a la puerta de nuestros negocios y vayamos a denunciar algo que todo el mundo ve y que nos contesten así», insistió este comerciante.
Además, recordó que el local se encuentra muy cerca de un colegio y por allí pasan a diario «cientos de criaturas».
La persona que ha hecho esta denuncia pública aseguró que, cuando intentan llamarles la atención, los jóvenes les increpan y amenazan, por lo que temen regresar a su negocio para abrir y encontrar algún daño en el local.
«Es increíble porque los clientes se ponen a mirar allí mismo las papelinas. Tenemos abajo la Policía y nos dice que no puede hacer nada y lo más indignante es que ayer fuimos a la Guardia Civil y nos dijeron que tampoco pueden hacer nada porque, si les paran, los jóvenes dicen que es para su consumo», denunció.
El comerciante recordó que está pagando un elevado alquiler y abona religiosamente sus impuestos para que después deba pasar por esta situación que nunca antes se había producido y que comenzó cuando se desmanteló un narco piso en el edificio Tanit. «Cada cinco minutos baja un chico diferente a entregar una ‘papela'», insistió.
«Cuando les decimos algo, los jóvenes se ríen de nosotros y nos recomiendan que llamemos a la Policía. La Guardia Civil no nos quiso coger la denuncia; fuimos a la Policía Nacional y nos dicen que no tienen jurisdicción en Sant Antoni», reiteró este vecino.
Este jueves, el alcalde Marcos Serra contactó con el comerciante preocupándose por la situación. Este viernes, además, esta persona ha sido citada en el Ayuntamiento para abordar el problema.
Por otra parte, aseguró también a este rotativo haber recibido un anónimo amenazando con pegarle una paliza y con destrozarle el local, una vez su denuncia ha saltado a la palestra pública.
No es mágica. Son tus impuestos para esta gentuza. Cada dia hay mas. Venden droga en todos los sitios del municipio de San Antonio. Y la Policía? No existe! Solo queda VOX